Archivo de la etiqueta: red-social

Parte 2. Yo quiero tener un millón de amigos

Facebook funciona a través de un eje que está constituido por la relación entre personas que para no llamarlas “contactos” los desarrolladores de la red les llamaron “amigos”.  Aquí habría que recordar el letrero que tenía un famoso manicomio: “Ni son todos los que están, ni están todos los que son”.  Poniendo lo anterior en términos prácticos hay que recordar que bajo este nivel se cubre una amplia gama de relaciones que va desde la íntima con los familiares y amigos del alma, ampliándose hacia los amigos cercanos y dispersándose luego hacia amigos eventuales, amigos de amigos, conocidos, contactos que comparten ciertos intereses, hasta llegar a ciertos desconocidos que de alguna manera logran colarse.  Por otra parte, una gran cantidad de amigos de la vida real, especialmente cuando uno pasa del medio siglo, no son afectos ni al Internet o bien a participar en la red social.

No está de más recordar la importancia que tiene la selección de amigos en la red.  Por el lado de las solicitudes, la aceptación debe darse sólo cuando exista la plena seguridad de que se quiere tener a esa persona en el mismo nivel que el amigo más cercano.  Hay que cuidarse de algunos buscadores de récords que sin conocer a las personas solicitan su amistad a fin de alcanzar una elevada cifra de amigos.  Por otra parte están aquellos “fantasmas” que bajo una falsa identidad quieren tener acceso a cierto círculo de amistades, la mayoría de las veces con oscuros intereses.  Así pues no está de más visitar en forma previa el perfil de estas personas para asegurarse de quiénes son y con cierta intuición adivinar de qué se trata.  Si se puede es recomendable solicitar ayuda de amigos comunes, pues la memoria traiciona y algunos nombres pueden estar soterrados en el olvido.  Si después de toda una gran consideración y análisis, piensa que no tiene interés de aceptar a esa persona, no se sienta obligado o comprometido y rechace la solicitud.  Es difícil que la persona rechazada como amigo le reclame, sin embargo, en un eventual caso de reclamo, siéntase en la libertad de expresar que  consideró pertinente rechazar la solicitud y se acabó.

De la misma forma, si es usted quién solicita la relación de amistad, asegúrese de que se trate de la persona que a usted le interesa y no un homónimo.  Tampoco debe de sentirse mal si alguna solicitud de amistad de su parte es rechazada, como dicen los gringos: Just, move on. No es remoto que muchos viejos amigos o compañeros no nos recuerden o su vida actual la están manejando de manera que nuestra presencia no cabría por ahí.

Es aconsejable que su círculo de amigos no sea muy amplio a fin de que pueda participar de manera eficiente en la red.  De conformidad con algunos análisis de psicólogos especialistas en la materia, es muy difícil que alguien pueda manejar un círculo de amigos de más de 150 personas.  Aunque la base de datos de Facebook aguanta hasta un total de 5,000 amigos, para el ciudadano común esta es una cifra inmanejable.  Parece ser que la red hará excepciones para el caso de algunos políticos y artistas para que puedan sobrepasar el límite de los 5,000 amigos, aunque es posible que estos tengan un equipo completo de cibernautas dedicados exclusivamente a manejar su imagen y a sus amigos en la red.

Hay que tener en cuenta que cada uno de los amigos en la red es un individuo con un carácter y una sensibilidad particular.  Ellos tienen algunos aspectos en común con nosotros, ya sea un vínculo familiar, una amistad de muchos años, una infancia y/o adolescencia compartida, una relación de trabajo, una vecindad, un amigo común, algunos intereses compartidos, no obstante, es muy importante considerar que cada uno de ellos tiene su propia forma de ser, sus propias creencias en cuanto a religión, sus particulares convicciones políticas, sus gustos, preferencias y orientaciones.  En algunos casos podremos compartir algunos de ellos, sin embargo, en algunos podríamos diferir sustancialmente, por lo tanto, la tolerancia debe ser un elemento esencial en nuestra relación a través de la red.

Muchos de los amigos en la red son amigos reencontrados después de muchos años de no saber de ellos, en este caso hay que tener en cuenta que el tiempo no pasa en vano.  De la misma manera que el joven de la otrora abundante cabellera tiene ahora una frente tan amplia que no se puede persignar, así mismo es posible que el amigo del bachillerato que compartió una banca por cinco años, haya cambiado sustancialmente sus convicciones y todo aquello que manifestaba en los años mozos, tenga ahora un tinte completamente diferente.  La amiga de la adolescencia con quien se intercambiaba el chicle en el cine, es ahora una respetable señora con una numerosa prole y es miembro de la liga de la decencia, así que es posible que ni desee tenerlo de amigo.

A pesar de que con algunos compañeros de trabajo mantenemos una relación cordial e incluso de amistad íntima, es necesario pensarlo dos veces antes de incluirlos en el círculo de amigos del Facebook, pues tal como están las cosas, más de alguno puede estar aspirando a ocupar su puesto y recuerde que en esta red social todo lo que diga podrá ser usado en su contra.  De la misma forma, ya se han empezado a detectar roces familiares de parte de hijos que rechazan la solicitud de amistad de sus padres o viceversa, debido a que cada quien desea mantener encapsulada su intimidad.

Por ningún motivo permita que el Facebook busque amigos por usted a través de su correo electrónico, pues al momento de proporcionarle la contraseña de ingreso al mismo, la red social enviará solicitudes de amistad a Raymundo y a todo el mundo, sin discriminar el tipo de relación que usted tuvo con el contacto en su correo electrónico.  Puede haber sido un fuerte diferendo con alguien que motivó la comunicación y de pronto usted aparece solicitándole la amistad a su adversario.  Maneje manualmente su búsqueda y solicitudes de amistad con las personas que usted, después de haberlo meditado bien, considere prudente establecer la relación en la red.

Decía Marco Tulio Cicerón que el primer precepto de la amistad es pedir a los amigos sólo lo honesto y sólo lo honesto hacer por ellos.  Creo que bajo esta premisa debería basarse cualquier participación en el Facebook.  Ya que hemos seleccionado un amplio círculo de amigos virtuales,  es menester manejar la honestidad como principio básico de nuestra relación.

5 comentarios

Archivado bajo cultura, Nicaragüense, urbanidad

Guía práctica para participar en Facebook

Parte 1.  Una red que llaman social.

No cabe duda que uno de los fenómenos sociales que ha caracterizado al inicio del siglo XXI es Facebook.  Esta red social fue creada por Mark Elliot Zuckerberg, con el apoyo de Eduardo Saverin, Chris Hughes y Dustin Moskovitz allá por 2004 y fue originalmente dedicado a la comunicación entre los estudiantes de la Universidad de Harvard.  Con el tiempo han surgido nuevos colaboradores que no se mencionaron en su momento y otras circunstancias que de manera novelada podrán verse en la película “The social network” que se está estrenando a nivel mundial.  Existen otras redes, sin embargo, esta es la más importante y con mayor número de usuarios.

En términos generales Facebook no es otra cosa que una inmensa y robusta base de datos que permite ingresar una cantidad considerable de usuarios con su información básica o de perfil y que contiene las aplicaciones necesarias para que estos usuarios puedan interactuar entre sí, siempre y cuando exista un vínculo de “amistad” sancionado por ambos usuarios.  En un muro o pared, que es un espacio en la red, cada usuario escribe lo que estima conveniente compartir, incluyendo estados de ánimo, mensajes, enlaces, fotos, videos y demás.

El entusiasmo por participar en esta red social ha sido tan grande, que al día de hoy y aquí me voy a permitir emular al gran Firuliche (no el payaso), pues no hay nada como la precisión, existe un total de 5,223,215 usuarios registrados en todo el mundo.  En Nicaragua, como en muchos aspectos, nos hemos quedado a la zaga y el número de usuarios anda el día de hoy por los 80,124 usuarios, uno de las cifras más bajas en Centroamérica.  No obstante, habría que considerar a los usuarios que son nicaragüenses u originarios de acá, pero que viven fuera del país y que en total pueden alcanzar los 63,224.  Es interesante resaltar que los usuarios de Facebook en Nicaragua representan el 52.33% del total de usuarios de internet en el país.

Las estadísticas podrían llenar de sobra el presente post, lo importante sin embargo es todo lo que representa el Facebook para la sociedad, pues para algunos, se trata de algo imprescindible, para otros es algo maléfico pues según ciertos amantes de la teoría del complot esta red fue desarrollada por la propia CIA y otros, un tanto más radicales, creen que fue una creación del Enemigo Malo.  Al respecto, yo comparo el caso de esta red social con la anécdota de Esopo cuando siendo esclavo su amo le pidió preparar una comida con lo mejor del mundo, habiendo preparado el esclavo un plato de lengua.  Al preguntarle el amo a Esopo  por qué había seleccionado la lengua éste le respondió que esta permite la comunicación entre los seres humanos y con ella podemos enseñar, consolar, explicar, aliviar, conducir.  Intrigado el amo le encargó que preparara entonces una comida con lo peor del mundo y cuál no sería su sorpresa cuando encontró que Esopo había preparado un plato de lengua.  Al reclamarle el amo, Esopo le afirmó que la lengua puede ser el instrumento para la división y distanciamiento de los seres humanos, pues a través de ella se tejen intrigas y las verdades más grandes se vuelven corruptas.  La moraleja que algunos adosan a la anécdota es: habla poco, piensa mucho.

Yo en lo particular pienso que esta red social puede constituir una verdadera escuela para aprender la forma de convivir en esta aldea global.  Si se utiliza el Facebook de manera adecuada, podemos mejorar los niveles de tolerancia, prudencia, solidaridad, tacto, sensibilidad y pertinencia y aplicarlos luego sin ningún problema en la vida real.

Hubiese sido ideal que a la par que los creadores de Facebook trabajaron en el desarrollo de la red para lanzarla a nivel mundial, un equipo especializado hubiera preparado un manual o guía de cómo comportarse en dicha red, pues al igual que en la vida real tenemos normas de urbanidad y buenas maneras (muchas en desuso), la interacción en el mundo virtual también demanda de un código de conducta que permita que el participar en el mismo asegure un comportamiento decoroso.

Sin ningún ánimo de convertirme en un gurú del comportamiento en el Facebook, con base en mi experiencia de casi un año de participar en esta red, he tomado la iniciativa de escribir mis impresiones sobre lo que podría ser una guía general de comportamiento en esta red social, mientras un especialista en la materia se atreve a escribir un tratado completo sobre este tema.  Así pues, en los siguientes post encontrarán algunas consideraciones y consejos para interactuar en el Facebook.

2 comentarios

Archivado bajo cultura, Nicaragüense, urbanidad