Archivo mensual: febrero 2020

Concierto temor

La primera vez que escuché a Manzanero fue en 1966, cuando una emisora se atrevió a lanzar el tema: Cuando estoy contigo.  Me sorprendió la voz de aquel “cantante” pues se alejaba mucho de los estándares a los que estábamos acostumbrados, principalmente una vez que admiramos la voz de  Marco Antonio Muñiz.  Después de varias veces de escuchar aquel tema y siendo indulgente con la voz de Manzanero, encontré la poesía que plasmaba el autor en sus composiciones, como el final de aquel tema:  “Cuando estoy contigo yo cambio la gloria, por la dicha enorme de estar en tu historia”.  Con el tiempo, la voz del cantautor había pasado a un segundo plano y disfrutábamos de aquellas letras, con una melodía que las hacía en extremo románticas.

Años más tarde, ya en la década de los setenta, el romanticismo regresó con más bríos a través del grupo español “Mocedades” quien desde su enorme éxito Eres tú se apoderó del gusto de la audiencia nicaragüenses.   El grupo sufrió varios cambios en su composición;  dinámica que continuó a través del tiempo, convirtiéndose algo así como en aquel chistorete del machete del  compadre, que había pertenecido a su bisabuelo y que todavía existía, claro que a veces le cambiaban la cacha y a veces la hoja.  De tal suerte, que en la actualidad hay dos grupos bajo el  nombre de Mocedades, así como un grupo denominado El Consorcio.

Lo anterior, con el propósito de resaltar lo entrañable que han sido estos artistas para para la población que ahora pertenece a la tercera edad, marcando profundamente con su música una época de sus vidas.  Llegó tal vez un momento en que desaparecieron de la escena, sin embargo, en lo más íntimo de nuestra mente ahí permanecían y de vez en cuando, los traíamos de regreso a través de sus grabaciones o bien luego con la magia del internet, con la inmediatez de Youtube.  Tantos recuerdos, tantas personas, tantos eventos que regresaban y a medida que sonaban aquellos temas, recreaban parte de nuestra existencia.

Hoy por la noche se presentarán Armando Manzanero y Mocedades en el Teatro Rubén Darío de Managua, en un concierto que originalmente estaba programado para noviembre pero que por motivos de causa mayor se suspendió.  Sin embargo, al mirar los precios de las entradas, casi me voy de espaldas.  Cada boleto para platea y primer balcón cuesta la friolera de US$115.00.  Lo anterior, es el equivalente a más o menos el 65% de un salario mínimo mensual.  Desde mi punto de vista, es un precio exagerado.  Será tal vez que se quedó fijo en mi mente el concierto de Joan Manuel Serrat en el mismo Teatro Rubén Darío en 1974 y en el cual pagué US$3.57 por cada boleto en platea, segunda fila.  O tempora o mores.  Haciendo un comparativo a nivel actual, es decir en el 2020, un boleto en el concierto de Billy Joel en el Madison Square Garden cuesta US75.00, para el concierto de los Rolling Stones en el SDCCU Stadiun en San Diego cuesta US$225.00,  un boleto para el concierto de Celine Dion, en el PNC Arena, Raleigh N.C. cuesta US$145.00, para ver a Santana en el House of Blues en Las Vegas, el boleto anda por los US$125.00.   Así pues, compare usted estimado lector estos precios y dígame, si no le parece un tanto exagerado el costo que han fijado para este concierto, en especial para el caso de Nicaragua, en donde no está la Magdalena para tafetanes.

Dicen que amor no quita conocimiento y en realidad, Manzanero es toda una institución en la música romántica latinoamericana y Mocedades fue uno de los mejores grupos de este tipo de música por muchos años, pero en la actualidad, no son más que un dulce recuerdo.  Incluso no sabemos cuál de los Mocedades vendrá al concierto.  Por otra parte, una gran proporción de personas que gustaron de su música está jubilada, es decir en el segmento de mercado que cubrirían, solo una baja proporción tienen los recursos para gastar US230.00 por un par de boletos. Es una verdadera lástima que, por lo menos en el caso de Nicaragua, la promotora del evento corra el riesgo de que estos ídolos se enfrenten a un auditorio medio vacío,  o en el peor de los casos, se tenga que recurrir a obsequiar boletos para el relleno.

En lo particular, como un homenaje a lo que representaron estos artistas, algunos admiradores podrían hacer un sacrificio si el costo del boleto fuera justo, pero nunca cubrirían la cantidad que piden.  Muchos en su lugar, buscarán su éxitos en Youtube, en especial los que están remasterizados y escuchar de nuevo a aquel cautivador grupo cantar:  “En la plaza vacía, nada vendía el vendedor…” o bien a Manzanero:  “No, aunque me juraras que mucho has cambiado…”

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