Y los sueños…

 

La vida es sueño

Cuento

Se despertó aquella mañana con un sabor amargo en la boca.  Se acordó de alguien que decía que aquel sabor era como si se hubiera chupado una moneda de cinco centavos.  Luego redirigió su memoria tratando de recordar qué había soñado aquella noche, pero no había el mínimo rastro, como si la actividad onírica se hubiese vaporizado.  Mientras exprimía su cerebro en búsqueda de una pista sobre el sueño, entró Mercedes, quien después de saludar le dio un vaso con semilla de jícaro, que desde hacía muchos años el hombre ocupaba como energizante para arrancar el día, pues el café le daba calambrina.  Mientras apuraba aquel bebedizo la mujer que esperaba el vaso, se atrevió al fin y le dijo: -Señor, anoche soñé que usted se moría y nerviosa agregó – Se lo digo para que no suceda, diosito no lo permita.    El hombre, esbozó una media sonrisa y le dijo: -Tranquila, eso es señal de que algo bueno va a ocurrir.

Caminó hasta una de sus tantas oficinas dentro de aquel complejo habitacional y se encontró con Blas, uno de sus asistentes, quien al verlo le dijo: -Buenos días Jefe.  Se ve bien.  Le contestó el saludo lacónicamente y agregó – ¿Y por qué no debería estarlo?   Blas quedó vacilando y al final le dijo: -Es que anoche soñé que lo estábamos velando.  El hombre se quedó un tanto sorprendido, pero retomó la compostura y le dijo: -Vaya, estás reafirmando que las cosas van a mejorar.  Eso significa tu sueño.

Llegó a la oficina y encontró servido su desayuno. En un plato hondo había una generosa cantidad de gallo pinto y en otro plato dos tortillas, todavía humeando.  Sin sentarse comenzó a comer con una cuchara, cuando sonó uno de los varios celulares que había sobre el escritorio.  Lo miró y vio que se trataba de Jonás, su asesor financiero.  –Hola, se escuchó al otro lado de la línea.  –¿Qué pasó Jonás? expresó el hombre. – La operación pendiente ya casi cuaja, es cuestión de horas – respondió Jonás.  – Qué bueno, agregó el hombre, ¿algo nuevo? preguntó.  Jonás calló por un momento y luego le dijo, -qué raro, soñé que estaba en tu funeral.  El hombre se quedó anonadado, pero inmediatamente reaccionó y le dijo -qué bien, eso significa que el plan maestro va a tener éxito.

Terminó de desayunar, siempre de pie, cuando ingresó a la oficina su mujer.  Había olvidado completamente cuándo fue la última vez que se saludaron y a lo más que llegaban por las mañanas era a un gruñido que el otro lo único que hacía era tratar de cambiar de tono. -¿Algo nuevo? pregunto ella.  –No, le respondió y agregó– todo bajo control.   Dejó pasar un par de minutos y le preguntó: -Decime una cosa, ¿qué soñaste anoche?  Ella peló los ojos y después de estudiar su respuesta le dijo: – Soñé que estabas súper elegante, con un traje Armani, una corbata de seda Lacroix, te mirabas muy bien, a excepción de los tacos de algodón en la nariz y en los oídos.  Luego cambió el tono y agregó  – Como bien sabés, eso significa que viene una renovación vital, que se acerca un nuevo ciclo en nuestras vidas que nos conduce a nuevas victorias.  Lo extraño, dijo el hombre, es que parece que todo el mundo soñó lo mismo.  Ella volvió a pelar los ojos, esta vez con mayor intensidad.  – No lo creo, no es posible –concluyó.  En ese momento ingresó una asistente con una pila de carpetas, saludó muy solícitamente.  Puso las carpetas sobre el escritorio y se disponía a salir cuando la mujer le dijo que esperara y le preguntó qué había soñado la noche anterior.  La joven se quedó estupefacta y calló por un rato.  Volvió a ver la expresión de la mujer que denotaba impaciencia y no tuvo más remedio que decir: -Soñé que él, dijo viendo de reojo al hombre, estaba en un ataúd y había muchas flores, montones de flores.  Dicho esto, salió de prisa de la oficina, mientras el hombre y la mujer se miraban con estupefacción.  Entonces ella tomó un teléfono del escritorio y marcó un número.  Era el de una de sus allegadas y sin más ni más, le formuló la misma pregunta, sobre su sueño de la noche anterior.  La mujer desorbitó sus ojos al límite, colgó y dijo: -lo mismo.

Se quedaron en silencio un buen rato.  El hombre de pie y la mujer caminando nerviosamente por toda la oficina.  No contestaron los teléfonos que insistentemente sonaban.  Al rato ingresó en la oficina Rigo, uno de los edecanes.  Saludó cortésmente a la pareja e inmediatamente la mujer le dijo: – Rigo, te apuesto a que adivino lo que soñaste anoche.  El joven la miró sorprendido y no alcanzó a decir nada.  Entonces ella agregó: – Soñaste que alguien moría, ¿verdad?  Pues no, respondió él, no soñé eso.  La mujer se quedó sorprendida y le preguntó: -¿entonces qué soñaste?  Soñé dijo el edecán, que se me aparecía un ángel y me traía un mensaje del Señor, que yo había sido designado para cumplir los sueños de los demás.  Tanto el hombre como la mujer se quedaron estupefactos.  Cuando volvieron a ver a Rigo, observaron que tenía una pistola automática en la mano.  Luego, antes de que pudieran reaccionar escucharon varias detonaciones y de pronto todo se oscureció, dando paso a un sueño profundo, terriblemente profundo.

 

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

Una respuesta a “Y los sueños…

  1. Oscar Martinez Aguirre

    Verdaderamente intrigante la trama de este cuento, me dio un poco de temor, aunque soñar con muerte, significa popularmente que se le alarga la vida a la persona con quien se sueña. Este cuento me hizo recordar que
    somos de la muerte y que este 6 de marzo es Miércoles de Ceniza y los que somos católicos y asistimos a las celebraciones, vamos a recibir lo que el sacerdote dibuja con la ceniza una cruz a y pronuncia las palabras: “recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”. Oh! Como dicen en México, la Santa Muerte a la que veneran. Me quedó la duda, sobre los motivos que tenía Rigo para matar al hombre….. o a la pareja?

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s