El molote

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Parece que el nicaragüense es muy afecto al molote.  Cuando Carlos Mejía Godoy, en su fértil mente, en su tema El Cristo de Palacagüina trató de imaginarse el nacimiento de Jesús en Nicaragua, montaña adentro de Las Segovias, para ser más precisos, incluyó en una estrofa: “…las gentes para mirarlo se arrejuntaron en un molote…” lo cual explica de manera diáfana dicha tendencia.

Cuando ocurre un accidente de tránsito, una riña callejera, un resbalón, un incendio o bien cae un meteoro, inmediatamente se formará un molote de dimensiones proporcionales a la magnitud del evento.  Lo que pasa es que hay de molotes a molotes.

En el pueblo donde crecí, ocurrían eventualmente molotes, sin embargo, el nivel de aglomeración era reducido.  Algunas funciones de cine ponían al Teatro Julia de bote en bote, pero nunca se observaron filas para ingresar al mismo, pues de forma natural se entraba de manera escalonada al recinto.

La primera vez que tuve la oportunidad de observar una considerable aglomeración fue en Managua.  Fue en el año 1964 y mi padre nos había traído a la capital y estando acá, se le ocurrió llevarnos a la Feria Ganadera Centroamericana que se llevaba a efecto en el parque de ferias contiguo a la recién inaugurada Colonia Centroamérica, precisamente donde hoy se encuentra el Centro Comercial Managua.  En aquella época la carretera a Masaya era de dos carriles estrechos y por lo general era una vía bastante despejada, no obstante cuando íbamos por donde hoy está un adefesio que se dice es un monumento en honor a Alexis Argüello y a una cerveza nacional, comenzaba una enorme fila que se extendía hasta la Colonia Centroamérica.   El tráfico era tan lento y caótico que mi padre perdió la paciencia y cuando tuvo la oportunidad viró y emprendió el camino de regreso.

Muchos de esos molotes hacia los cuales están inclinados los capitalinos son comprensibles y son producto de la ocasión, como son ciertas celebraciones como las fiestas de agosto, que se arman molotes multitudinarios tanto en la procesión (bajada o subida del Santo) o bien en el seudo elitista molote de la hípica, que ocurre en paralelo.  También está el caso de las aglomeraciones que ocurren con motivo de las inspecciones mecánicas y control de gases (del vehículo) que como siempre, al dejarse las cosas para última hora, cuando se acerca la fecha límite, llegan a observarse interminables filas de carros.  La presentación de algunos “artistas” también provoca tremendos molotes en los alrededores del sitio donde actúa o bien los conciudadanos buscando una visa en el consulado de Costa Rica en Lomas de Guadalupe.

Lo que, desde mi punto de vista, no tiene ningún sentido, son las aglomeraciones en torno a la inauguración de algún comercio.  En las últimas décadas recuerdo que se armaron tremendos alborotos cuando arrancaron el McDonald ´s, la Pizza Hutt y aunque usted no lo crea el Pollo Campero.  En el primero incluso, el Vicepresidente Bolaños llegó a inaugurarlo.  Parecía increíble ver enorme filas de carros tratando de ingresar a dichos negocios al momento de su apertura.  Los dos primeros todavía logran mantener una no despreciable demanda en sus varias sucursales que tienen en la actualidad, no obstante, el último llegó a desencantar al público a tal punto que un solo punto de venta languidece en un food court.

No obstante, el evento que ha roto todos los records en este sentido ocurrió este diciembre pasado cuando la multinacional Walmart de México y Centroamérica abrió una hiper tienda en la carretera sur, a la altura del lugar conocido como El Guanacaste.  Hasta inicios de 2015 estaba ahí un supermercado La Unión, propiedad de la misma transnacional, en el lugar en donde un día estuvo la Ferretería Lang.    Sin mucho aviso, de pronto el citado supermercado cerró sus puertas y al rato iniciaron obras en el terreno contiguo que fue también propiedad de una de las empresas de la familia Lang.   Poco a poco se fue anunciando la construcción de una hiper tienda que operaría bajo el nombre de Walmart.  Sería la primera tienda con esa denominación, pues las otras propiedad de dicha empresa, operan en el país como Price Smart, La Unión y Palí.

Sin haber una exagerada propaganda respecto a dicha apertura, el arranque de la hiper tienda causó un molote sin precedentes.  El tránsito por la carretera sur se desquició completamente y el colmo es que tuvo que intervenir, en un lance un tanto telenovelesco, la fuerza de antimotines de la Policía Nacional para restablecer el “orden”, fuerza desproporcionada ante puros arcos y flechas.

Este caos obedeció a varios factores, el principal desde luego es ese afecto de los paisanos por el molote, ante el deslumbramiento de una hiper tienda que no era más que un Súper Palí en combo agrandado.  Pero aunado a esto, se encuentra la propia ubicación de la tienda.  La misma funcionaba bien para el supermercado La Unión que ahí estaba, pues tenía capacidad para unos treinta vehículos y por lo tanto el acceso no era problema.  Pero el caso es que la entrada principal se encuentra ubicada en la Pista Benjamín Zeledón (Plaza España-El Guanacaste), es decir de los semáforos del Guanacaste, unos treinta metros al sur y de esta manera, para una fila de vehículos mayor a quince, la única vía de entrada es por la lateral de la carretera sur, cuyo curso natural viene desde la pista que baja de Batahola-La Cementera y con cierto grado de dificultad hay acceso desde la propia carretera sur en el sentido de oeste a este.  De esta forma, los vehículos que vienen de norte a sur y cruzan la carretera, no pueden ingresar a la fila más que a la brava, de igual manera los que vienen por la carretera sur de este a oeste y toman hacia el sur.  Los que vienen en la Pista, de sur a norte están en peor situación, pues la vuelta a la izquierda tiene doble raya amarilla, además que se encuentra de frente con la fila que viene desde la lateral.  En resumen un caos.  Para agregarle un grado de dificultad a dicho acceso, la entrada de camiones de proveedores, está en la lateral, a escasos metros del semáforo.

Por otra parte estaban los enormes contingentes de peatones, que también se entusiasmaron por la nueva tienda y se llegaban a desplazar por la propia Pista.  Aquí cabe destacar que en todos estos contingentes, como dice el dicho: unos a la bulla y otros a la cabuya, pues se llegaron a detectar a las famosas “gancheras” generalmente mujeres que tienen la habilidad de esconderse, vaya usted a saber dónde, las 45 pulgadas de un plasma inteligente.

Total que por varios días el desbarajuste mayúsculo persistió por ese tramo de la carretera sur, afectando el tráfico en un kilómetro a la redonda.  Por ese tiempo, la capacidad del estacionamiento de la tienda de cerca de trescientos vehículos se miró insuficiente y muchos conciudadanos que ansiaban conocer la hiper tienda, tuvieron que regresar desilusionados no sin antes permanecer horas en la fila para ingresar.

Para la época de navidad y año nuevo, ya el entusiasmo había menguado y no se observaba más la escalofriante fila de carros que casi llegaban a la pista de Batahola.  El estacionamiento de la tienda lucía siempre abarrotado, pero ya sin filas para el ingreso.

No obstante, todavía nos queda mucho por ver, cuando llegue a abrir un Kentucky Fried Chicken, un Arby´s,  un Taco Bell, un Starbucks o un Sanborns, de seguro ahí habrá molote.

 

6 comentarios

Archivado bajo cultura, lenguaje, Nicaragüense

6 Respuestas a “El molote

  1. Reblogueó esto en En la Makenzin-Boly comentado:
    Los nicaragüenses y su afecto por armar un molote cada vez que ocurre algo nuevo o llamativo son descritos magistralmente en este artículo de Orlando Ortega Reyes. Léanlo y disfrútenlo.

  2. Qué buen retrato. Excelente artículo. Saludos, Orlando.

  3. Enrique Baltodano

    Hola señor, sigo su blog siempre, lo considero una fuente valiosa del pasado nicaraguense, podria sugerirle que hablara a cerca de algunos temas de mi interes como las cervezas que han habido, cigarrillos etc. gracias

  4. Denis Ortiz

    En realidad lo del molote no lo es tanto del nicaragüense sino de los paises centroamericanos contagiados por el consumismo de los paises del norte. Lo mismo sucede en Costa Rica con el llamado Black Friday(viernes negro para los de a pata) y así en otros países como Honduras. Casi siempre la mayoría de personas son de escazos recursos que solo van a watchar sin comprar nada o conformarse con un aperitivo de las marcas de alimentos que siempre hacen presencia en este tipo de negocios. Otros que pudiendo económicamente, van a ver en que pasar un tarjetazo por algún impulso de compra. De seguro habrán más molotes cuando entre algún otro negocio como TacoBell, Wendys y no me imagino al llegar Hooters. Esto es como una cultura nata ya de los países pobres que siguen los pasos del consumismo del norte. Es como la cultura de los dichos del nica promedio de decirle conflei al cereal cornflakes o cualquier otra marca;decirle chinitos a todos los ciudadanos de oriente no importa si éstos son chinos, coreanos o japoneses.
    Espero pues cual será la causa del siguiente molote nica.

  5. Marco Antonio Cortez

    El pasado mes de noviembre en la entrada de Ciudad Sandino logre ver un gran molote de gente y trafico congestionado y al preguntar me dijeron que ese día un supermercado ni tan lujoso llamado Maxi Pali habría sus puertas, no creo que hubiera razón para esta aglomeración pero así somos los Nicaragüenses

  6. Oscar Martinez A.

    Viviendo en mis años mozos en la ciudad de New York, mire uno de esos molotes que describe nuestro amigo Orlando. Creo que era el año 1976 y vagando por la Plaza Pennsylvania, mire un molote ¨de pelicula¨. Y no lo creeran! El molote se debia a que miles de personas querian comprar el ticket para ver y oir a Vicente Fernandez en el Madison Square Garden. Mi hermano Orlando que me acompañaba, sugirio que entraramos y desde luego, me negue, pues ni el cantante ni las rancheras, eran de mi agrado. Pero una cosa me intrigo: Porque tanto ¨molote¨ en un pais supuestamente ordenado? Y es que en esa ciudad viven miles de mexicanos, puertorriqueños y de otras nacionalidades de latinoamerica y tambien ellos hacen ¨molote¨ Luego me fui dando cuenta que tambien cuando hay cambio de estacion, pues tambien en las tiendas hay ¨baratillos¨ y ahi Salvese quien pueda! Pues en el molote va a encontrar a personas de todas las nacionalidades. Asi que el ¨molote¨ es como el mambo. Es Universal. Y como no conoci el Madison, un dia de tantos fui a conocerlo y a ver ¨Patinaje sobre hielo¨ Y saben que? No habia ¨molote¨ .

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