Tiempo de oráculos

Vouet El Adivino

Diciembre es sin duda alguna el mes más especial del año.  En este período ocurren cosas asombrosas.  Los festejos de navidad provocan que las personas sufran una impresionante transfiguración y saquen para abrillantar la mayoría de las virtudes, cardinales e infusas, a excepción tal vez de la templanza, pues es una época en donde se toleran los excesos en el comer, en el beber y en el comprar, pues el consumismo hace de las suyas, al igual que el comercio que hace su agosto.  Al calor de los villancicos, hay una proliferación de buenos deseos y el optimismo de tiempos mejores.

Es una época de tradiciones, de toda naturaleza y entre ellas, resalta la obligada labor de las predicciones.  Al finalizar el año, videntes, adivinos, nigromantes, clarividentes, tarotistas, pitonisas, profetas, de toda naturaleza, lanzan, a través de los medios de comunicación, sus predicciones para el año que va a comenzar.  Hay para todos los gustos, desde el ámbito político, religioso, el mundo del espectáculo, la economía mundial, desastres naturales, etc.

Las personas que son afectas a estas predicciones empiezan a escudriñar los periódicos en estas fechas a fin de encontrar las principales predicciones lanzadas por estos iluminados, a cual más ambigua, pero que no obstante, provocan toda suerte de emociones de aquellos muy dados a creer en el poder de la adivinación.  Es notorio que en los últimos años, estos renombrados iluminados, se anticipan a través de un libro, para emitir sus predicciones, dejando a los medios de comunicación, generalidades ambiguas y la promoción para que adquieran sus libros.

Desde que existe la historia, hay registros de esta afición de la humanidad por el poder de la adivinación y de esta manera encontramos, los oráculos consultados por los griegos, romanos, judíos, fenicios, medos, persas, egipcios, entre otros.   Desde esos tiempos, prevalecía la disputa entre quienes se decían “autorizados” para esa tarea y el resto, de ahí surgen los profetas, como los iluminados por una autoridad divina para poder ver lo que deparaba el futuro, dejando a su competencia al nivel de charlatanes.  De cualquier forma, las predicciones y profecías continuaron, resaltando su presencia los profetas y desestimando esta condición el resto de charlatanes.

Es interesante notar que la forma en que espetaban estos individuos sus predicciones o profecías, como lo prefieran, denotaba una seguridad total en que las mismas se iban a cumplir a toda cabalidad.  Lo más seguro es que estos videntes, se atuvieran a que aquellas predicciones a corto plazo fueran a caer en la zona de amnesia de la gente y para aquellas a largo plazo, ya el emisor estuviera en el otro barrio.

Si nos apoyamos en las herramientas administrativas modernas de evaluación, podría realizarse un análisis objetivo respecto al cumplimiento de las predicciones y estadísticamente podría llegarse a concluir que menos del dos por ciento se cumplieron a cabalidad.   No obstante, habría que considerar la extensa zona gris en donde caen aquellas predicciones que debido a su ambigüedad, con cualquier interpretación o tomadura de pelo puede darse por cumplida.

Así pues es sumamente fácil realizar cierto tipo de predicciones, pues caen en el terreno de la perogrullada.  De esta manera puede decirse sin temor a equivocación alguna que para 2013 un importante político se verá involucrado en un caso de corrupción.  Abuelita de Batman diría un mexicano.  Un gran exponente de la música pop, tendrá que ser ingresado en un centro de rehabilitación debido a sus excesos con las drogas.  La zona euro tendrá serios problemas de desempleo y la tasa de desahucios se incrementará dramáticamente.  Un gobernante latinoamericano será  diagnosticado con una enfermedad incurable.  Un beisbolista de las grandes ligas será expulsado de por vida por haberse comprobado que usaba esteroides.   El sudeste asiático se verá afectado por desastres naturales.  Un país de medio oriente será acusado de programar pruebas nucleares.

A finales de 1964, un astrólogo brasileño, que se hacía llamar Aladin y que decía que él había predicho la muerte de Kennedy, pero que se le olvidó publicarlo, vaticinó que en 1965 Fidel Castro desaparecería del escenario político de Cuba, pero que el comunismo seguiría imperando en la isla, asimismo, predijo que el presidente de los EE. UU. Lyndon B. Johnson sufriría un atentado pero que saldría ileso.  En este mismo tenor ocurrían las predicciones que año con año competían en los medios de comunicación por ser los más factibles.

El colmo de la osadía por tratarse de una fecha específica y de un evento aún más detallado, fue el divulgado por una secta mormona fundada por Harold Campings, quien anunció con extrema precisión que el Juicio Final sería el 21 de mayo de 2011.  No manejó la hora para no parecer demasiado fatuo.  Obviamente el evento no ocurrió y no contento con el fiasco, el Presidente de esa secta, Warren S. Jeff, rectificó la fecha, con base en una revelación realizada directamente a él por el Altísimo, avalado lo anterior, por dos de sus obispos.  Según este señor, el fin del mundo quedaba definitivamente programado para el 21 de octubre de ese mismo año.  No se ha escuchado, a la fecha, ninguna declaración en torno a la falla ocurrida en la profecía.

Las profecías mayas fueron entonces tomadas con mayor escepticismo por parte de la población, aunque en el fondo siempre hubo cierta minúscula duda, que se agrandó en los casos en que el 21 de diciembre pasado ocurrió algún fenómeno natural extraño, lo cual dejó a los testigos con el trasero a dos manos.  En este caso, surgieron los exégetas que dieron las explicaciones del caso, aclarando que el 21 de diciembre desapareció el mundo de odio y materialismo y con ello, el miedo.  Sí Chon, diría una vieja.  A partir del sábado 22 de diciembre, magna fecha, todas las relaciones estarían basadas en la tolerancia y la flexibilidad, pues el hombre sentirá a los otros como parte de sí mismo.  Recórcholis.

Esto no parece desanimar a los clarividentes quienes ya están haciendo de las suyas con sus predicciones para 2013.  Los más sensatos se limitan a realizar vaticinios por signo zodiacal, lo que equivale a que 600 millones de piches en este mundo tengan un igual destino el próximo año.  Otros se atreven a entrar en el terreno de lo específico y afirman que se encontrará una cura contra el cáncer, a través de células madre, que en noviembre habrá un fuerte sismo en California y así por el estilo.

Un poco al margen de la charlatanería, algunas instituciones serias, también se juegan el pellejo al realizar predicciones basadas en estudios econométricos y análisis serios y de esta manera, algunas de ellas como las del prestigiado Saxo Bank, un banco de inversiones en línea con sede en Dinamarca, que augura que en los peores escenarios en el 2013 el DAX alemán caerá un 33%, que el crudo WTI se situará en los 50 dólares por barril, la calificación de la deuda soberana de España será calificada en la categoría de bono basura, la rentabilidad de los bonos a 30 años de los EE. UU. se duplicará, entre otras.

Uno que otro economista local también se la juega y vaticina un año muy parecido a 2012, pero con un menor crecimiento económico, bajando la tasa del 4 y algo a 3 y pico por ciento.  Aunque el oficialismo insiste en que se mantendrá arriba del 4%, el gasto en pólvora en diciembre indica lo contrario.  El precio de las exportaciones bajará y habrá presiones inflacionarias por el precio del petróleo.

Lo cierto es que ya sea a nivel tapazo o en el plano serio, con base en una bola de cristal, en el tarot, la revelación o bien en el análisis econométrico, todos los acontecimientos están en manos del azar.  Los economistas nos escudamos en el ceteris paribus (si las otras cosas permanecen constantes) pero lo cierto es que las otras cosas no permanecen constantes y nos pueden jugar una mala pasada.  Aquí es importante recordar el Efecto Mariposa, teoría que maneja que mínimas variaciones en las condiciones de un sistema caótico, pueden conducir a que el sistema evolucione en formas completamente diferentes, o bien como dicen los chinos: el aleteo de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo.

Por eso lo más sabio es hacer caso omiso de predicciones y centrar nuestros esfuerzos en lograr nuestras metas, viviendo y luchando el día a día.   Es posible que en el camino nos sorprenda la parca, pero ahí no hay ni cómo buscarle, ese es el fin del mundo, así que hay caminar con el equipaje listo.

Para todos mis lectores amigos, mis mejores votos para que sus proyectos se cumplan en este año y que mantengan en sus corazones ese afecto que manejan a flor de piel.  Un abrazo.

 

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