Gotas de lluvia

Para quienes hemos sido aficionados al cine toda la vida, recordamos que los últimos años de la década de los sesenta estuvieron plagados del célebre spaguetti western, título que le endilgaron los críticos a las películas sobre el oeste norteamericano producidas en Italia y rodadas en su mayoría en España.  Al inicio, fue emocionante ver la trilogía de los dólares, de Sergio Leone, en donde cobró fama Clint Eastwood, sin embargo, con el tiempo el género fue cayendo en lo insulso y en la violencia sin sentido.  Así pues, al agonizar la década, los aficionados añorábamos las películas de vaqueros originales y el cine norteamericano respondió acertadamente con dos gigantescas producciones.  La primera fue La pandilla salvaje (The wild bunch) que devolvió a Hollywood la supremacía del género y un nuevo estilo para el mismo.  Poco tiempo después surgió una película que a Nicaragua nos llegó en 1970 con el título de Dos hombres y un destino, pero que su título original en inglés era Butch Cassidy and the Sundance Kid.  Para todos a quienes nos había cautivado Katharine Ross en El Graduado, la película ya tenía un gran atractivo, contando también el elenco a Paul Newman y Robert Redford.

Creo, sin temor a equivocarme, que esa película ha sido una de las que más ha quedado grabada en la mente de los nicaragüenses que tuvieron la oportunidad de verla.  Después de tantos años, es imposible olvidar la escena en donde Paul Newman pasea en bicicleta con Katharine Ross, mientras una melodiosa canción traía de la mano a una genial toma fotográfica.  De la misma forma, quedó por mucho tiempo el recuerdo de la escena final de la película, en donde los dos bandidos se trasladan a Bolivia y se enfrentan al ejército de aquel país, finalizando la misma, cuando los soldados disparan al unísono, dejando la escena congelada para que el público se imaginara el resto.  Recuerdo que en la proyección alguien del público gritó: -Traigan a la tanqueta, en alusión al modus operandi de la guardia nacional, que barría a las células urbanas de guerrilleros con el apoyo de una tanqueta.

Posterior a la película, la canción que sirvió de tema a la película llegó a ocupar los primeros lugares en todos los charts de los Estados Unidos y de casi todos los del mundo entero.  En Nicaragua también ocupó los primeros lugar del hit parade, más aún cuando la misma ganó el Oscar al mejor tema musical original de película.  Dicho tema se llamaba Raindrops keep falling on my head, traducido como Gotas de lluvia sobre mi cabeza y su versión original era interpretada por el cantante norteamericano B. J. Thomas quien se había hecho famoso por el éxito Hooked on a feeling (Adicto a un sentimiento).    El Oscar fue otorgado a sus autores, Burt Bacharach quien compuso la música y a Hal David, quien escribió la letra.  Sin embargo, generalmente se recuerda en una canción a quien compone la música y quien es el responsable de la letra queda un tanto en el olvido y esto ocurrió con esta dupla.

El tema Raindrops keep falling on my head, es un verdadero himno al optimismo en donde Hal David se esmeró en enviar un claro mensaje de entereza ante las adversidades y que remata al decir: “Llorar no es para mí, pues nunca voy a detener la lluvia quejándome, porque soy libre, nada me preocupa”.  Fue Hal David también quien compuso la letra de What the world needs now is love (Lo que el mundo necesita ahora es amor), una dulce expresión sobre la necesidad del amor y que ha sido utilizada en una gran cantidad de películas como fondo musical.

Hal David, cuyo nombre completo era Harold Lane David, de origen neoyorkino, empezó su carrera musical en los años cuarenta, trabajando con algunos directores de bandas como Guy Lombardo.  En los años cincuenta conoció a Burt Bacharach y juntos hicieron una fructífera carrera musical.  A finales de esa década, nos llegó a Nicaragua su primer éxito en la voz de Perry Como, Magic Moments (Momentos mágicos), aunque no sabíamos quién había compuesto dicha canción.    Luego en asociación con Dionne Warwick, lanzaron al éxito una serie de temas como: Do you know the way to San José (Conoces el camino a San José), I´ll never fall in love again (Nunca me volveré a enamorar), This girl is in love with you (Esta muchacha está enamorada de ti), I say a Little prayer (Digo una pequeña oración).  Esta dupla también escribió el gran tema de Carpenters Close to you (Cerca de ti), así como los temas de las películas Alfie, What´s new pussycat, Casino Royal, entre otros.

Luego de separarse de Bacharach, David trabajó con otros compositores, resaltando el tema To all the girls I loved before (A todas las chicas que antes amé), que fue interpretada por Julio Iglesias (en un inglés infame) y Willie Nelson, así como el clásico We have all the time of the world (Tenemos todo el tiempo del mundo), con música de John Barry para la película Al servicio secreto de Su Majestad, de la serie de James Bond y que interpretara el recordado Louis Armstrong.

En su carrera musical de más de cincuenta años, Hal David se hizo acreedor de muchos reconocimientos.  Además del Oscar de la Academia, un premio Tony y un premio Grammy, ingresó en el Salón de la Fama de Escritores de Música, tanto en el nacional como en el de Nashville; recibió un doctorado en música de parte de la Universidad de Illinois, recibió una estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood, así como múltiples reconocimientos de parte de la comunidad judía de los Estados Unidos; sin embargo, el más prestigiado que recibió fue el Premio Gershinwg, otorgado por la Biblioteca del Congreso en forma conjunta con Burt Bacharach, en 2011.

El pasado 1 de septiembre Hal David falleció a la edad de 91 años, dejando un gran legado musical.  Según el propio David, siempre buscó la credibilidad, simplicidad e impacto emocional en las letras que compuso.  La noticia que resaltó en los diarios norteamericanos y de la mayor parte del mundo, no tuvo eco en los medios nacionales, más ocupados en lo relativo al casting de Mister Nicaragua.

No obstante, David estará presente cada vez que recordemos aquellos días de nuestra juventud, cuando soñábamos pasear a una damisela en bicicleta, con el fondo musical de Raindrops keep fallin on my head, o bien al recordar la película Al servicio secreto de Su Majestad y el dulce rostro de Diana Rigg, la única esposa de James Bond y en el fondo la particular voz de Louis Armstrong cantando:

“We have all the love in the world

if that’s all we have

you will find we need nothing more

every step of the way will find us”.

 

 

 

 

2 comentarios

Archivado bajo cultura, Mùsica

2 Respuestas a “Gotas de lluvia


  1. Hola, Orlando, magnífico artículo, como siempre. Que tengás un magnífico fin de semana.

  2. Oswaldo Ortega Reyes

    El saxofonista Stan Getz grabó un disco que lo tituló What the world needs now . Stan Getz plays Bacarach and David para el sello Verve que un merecido homenaje a este extraordinario dúo creadores de la música que identificó la década de los 60’s. Aunque el album no incluye el tema Gotas de lluvia hay piezas de notable belleza armónica con exquisitos arreglos que hacen de esta compilación una obra que no debe faltar en la colección de los amantes de la buena música.
    Es realmente una pena que estos grandes talentos pasen desapercibidos en los medios más ocupados por resaltar artistas mediocres carentes de mérito y talento.

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