Del Ecce Homo y otras iniciativas

A inicos de este mes de agosto, una noticia originada en España empezó poco a poco a inundar los medios de comunicación internacionales y luego saltó a las redes sociales, convirtiéndose en uno de los temas más discutidos y más vulgareados, por así decirlo, de los últimos tiempos.

En una ermita ubicada en el Santuario de la Misericordia, en la localidad de Borja, Zaragoza, hay una pintura mural del Ecce Homo, representación del Cristo mostrado por Poncio Pilatos a los judíos, ya con la corona de espinas y el manto púrpura.  La obra, realizada por el pintor Elías Martínez García, a inicios del siglo XX y que según los cronistas se realizó en un par de horas, se refleja en la clasificación que realizaron los propios medios de comunicación españoles como de “escaso valor artístico”.

Resulta que una mujer de esa localidad, Cecilia Giménez, de ochenta y un años, pintora aficionada, trató de muy buena fe, de restaurar la citada pintura, misma que estaba deteriorada por el paso del tiempo, habiendo resultado un tremendo fiasco, pues la imagen quedó totalmente irreconocible.  El escándalo que se suscitó fue mayúsculo y no tardó la noticia en dar la vuelta al mundo, provocando la indignación de muchos y convirtiéndose para otros en el perfecto pretexto para desatar una ola, como de tsunami, de chistes y parodias, en donde la restaurada imagen del nazareno fue sustituida por figuras públicas, desde Mariano Rajoy hasta Leo Messi.   A nivel local, también se originó una disputa sobre quién debería tomar las decisiones derivadas del hecho, entre las autoridades comunales y la iglesia católica.  El caso ha llegado a tales extremos, que una universidad norteamericana se ha ofrecido para realizar un estudio sociológico al respecto.

En Nicaragua, la noticia pasó un tanto desapercibida, tal vez por la distracción producida primero por la reunión del SICA, luego por la misteriosa enfermedad del Cardenal, posteriormente por el juicio de Fariñas y sus amigos y finalmente por los falsos empleados de Televisa.  Pareciera que estas noticias locales, nublan completamente la capacidad de percepción de la población de tal forma que lo que sucede por el mundo, de pronto, cual pelota, como decía Sucre, pasa en tinieblas.

Independientemente del exagerado manejo de la noticia en los medios de comunicación y de las redes sociales, la noticia nos hace reflexionar sobre este tipo de acciones, tan frecuentes, de personas o instituciones que con las mejores intenciones del mundo, se pasean en la Francia, la mayor parte de las veces por ignorancia, otras por falta de capacidad.  El hecho me trajo en lo particular dos episodios muy cercanos, que guardan cierta similitud con el caso del Ecce Homo.

El primero es el relativo a la intervención que en los años sesenta, realizó el párroco de San Marcos, Carazo, Etanislao García, sobre la iglesia del pueblo, de manera inconsulta y que con el ánimo de darle una nueva imagen el templo, borró los frescos que el pintor Rodolfo Marenco había plasmado en las paredes del mismo.  Los murales representaban las catorce estaciones del via crucis y el pintor había incluido en los personajes de la Pasión a personalidades de la política nacional, entre ellos a Anastasio Somoza García.  Un detalle de este hecho puede observarse en el post Los Frescos de Marenco.  Pues bien, en cierto momento se originó cierto malestar por las acciones de remozamiento del templo, pues algunos consideraban una obra de arte aquellos frescos.  El tiempo se encargó que el episodio quedara en el olvido.

Algo similar se originó en la ciudad de Masatepe.  En esa ciudad del departamento de Masaya, se venera al Cristo de Trinidad, una imagen negra tallada en madera, del cual no se tiene la menor idea sobre su origen.  En virtud de que dentro de la fe católica tradicional no puede venerarse a una imagen que ha sido comprada en un establecimiento del ramo (tal vez por aquel cuento del guayabo), la mayoría de las imágenes milagrosas, aparecen como por arte de magia en algún recóndito lugar, generalmente a una persona humilde.  Así fue que la imagen del Cristo negro tiene docenas de versiones sobre su aparición, siendo la más aceptada por los fieles una que cuenta que apareció de repente en algún lugar del trayecto que baja hacia la laguna de Masaya.  El caso es que a inicios de los años veinte del siglo pasado, llegó a Masatepe un párroco de nombre Hermenegildo Mormeneo, quien había estado en San Marcos por un corto tiempo, un par de años antes.  El Padre Mormeneo, consideró que el color negro no iba con la personalidad del nazareno, pues al ser judío era una contradicción el color que guardaba, por lo que decidió, de una manera inconsulta, cambiarle el color a la imagen.  Así que con las mejores intenciones se consiguió un Sapolín color rosado y le dio un par de manos de pintura a la imagen del Cristo, dejándolo según él, guapetón.  No obstante, cuando la feligresía vio la imagen, se tragó la campanilla y montó en cólera, originando una verdadera revuelta en la iglesia, reclamando el color original de su venerada imagen.  Como dato curioso, el monaguillo del padre Mormeneo era un niño llamado Etanislao García y que con el tiempo se convertiría en sacerdote.

A partir de ese hecho, se derivan una serie de episodios que con el tiempo fueron transformándose en leyendas, pues no hubo una crónica seria al respecto.  En primer lugar, cuentan los que vivieron en esa época que por un milagro del Señor, la imagen recobró al día siguiente su color original.  Es muy improbable que el Señor, tan ocupado en esa época con un mundo convulso, tuviera el tiempo de analizar el cambio de color de una imagen y manifestarse con un milagro de esa naturaleza, así que es factible que de manera subrepticia algunos fieles se hubiesen ocupado de limpiar la imagen con algún solvente y devolverle el color original a la misma.

También se maneja que a partir del milagro, la feligresía comenzó a burlarse del Padre Mormeneo, a tal grado que el presbítero no pudo resistir el escarnio y optó por abandonar su ministerio.  Esto también cae en el terreno de la leyenda, pues no es realista el hecho de que si el párroco observó un milagro de ese calibre, lo más lógico era que se arrepintiera de su proceder y sacara provecho de lo sucedido. Se hace más creíble que al descubrir el sacerdote que habían despintado la imagen, tuviera una seria discusión con representantes de la feligresía y al final hubiese puesto un ultimátum que desembocaría en su salida del pueblo.

Las versiones locales finalizaban la historia relatando que a partir de lo sucedido el Padre Mormeneo enfermó y que en medio de vómitos de sangre falleció, como si al haberse atrevido a cambiar el color de la imagen hubiese desatado la ira divina.  Sin embargo, circularon algunas versiones, muy a sotto voce, que dan un giro diferente a la historia.  En efecto, el presbítero abandonó el pueblo en medio de un tremendo rencor y al atravesar los límites del mismo, se quitó sus sandalias y les sacudió el polvo, emulando una práctica judía muy reveladora, refrendada en Mateo 10, 14.  De la misma forma, se dice que días después, Mormeneo envió a la Alcaldía de Masatepe, una misiva que contenía un poema llamado Oda a Masatepe, en el cual lanza los peores epítetos que pudiesen haberse escrito para una ciudad, a tal grado que no pueden repetirse acá. Tiempo después empezó a circular otro poema llamado A Masatepe, supuestamente de la autoría del Dr. Elí Tablada Solís, en donde se le da un giro de 180 grados a la oda original, convirtiendo el jurista en elogios, la maledicencia atribuida a Mormeneo.

Lo cierto es que no se sabe a ciencia cierta cuáles fueron los detalles de esta triste historia, pues el propio Padre García, cuando estuvo en San Marcos, evitaba el tema cuando se lo tocaban.  Lo único que se puede derivar, al igual que las otras historias, es que de una buena intención, resultan hechos verdaderamente lamentables y el único pecado en esas circunstancias es el lanzarse por la libre.  Bien dice el refrán:  “De buenas intenciones está empedrado el camino hacia el infierno”, aunque tal vez es más ilustrativo el dicho de los mexicanos:  “No hay nada peor que un pendejo con iniciativa”.

5 comentarios

Archivado bajo cultura

5 Respuestas a “Del Ecce Homo y otras iniciativas


  1. Es muy interesante tu historia. Y lamentable ese afán de quitar cosas, como la fuente musical.

    Saludos.

  2. Marhuim Peralta

    senor Ortega Reyes, tu comentario al articulo “del ecce homo ….”, es un poquito ambuguo, pero en esta ocaccion deseo hacerte una pregunta: de casualidad sabes algo de l fresco o pintura mural que esta en una de las iglesias de san rafael del norte de alguien que pinto al demonio con una cara muy peculiar depictando a un personaje muy odiado por muchos,el que lo pinto fue alguien que sin conocerlo presento en el tiempo la realidad de ese susodicho personaje. que sabes de eso. ..AAT> MPERALTAM>

    • ortegareyes

      Sobre los frescos de la iglesia de San Rafael del Norte no tengo mucha información, es más, debo confesar que nunca la he visitado. Investigando sobre el pintor que se hizo cargo el altar mayor de la iglesia de San Marcos, encontré que quien el mismo fue quien pintó los frescos de la iglesia de San Rafael del Norte, el austriaco Juan Fush. Sobre su premonición, al igual que el milagro de cambio de color del Cristo Negro de Masatepe y la muerte del Padre Mormeneo, caen todos en el nivel de la leyenda.

  3. Oswaldo Ortega Reyes

    Esta iniciativa supera los catastróficos resultados de aquella de la pelicula Mr. Bean “restaurando” la famosa pintura Whistler’s Mother. Lo de Mr. Bean fue una bien estructurada comedia pero lo de la artista Gimenez resulta una verdadera tragedia. Yo aún recuerdo los frescos de Marenco que lamentablemente fueron sustituidos por una decoración floral más parecido al papel tapiz que a un trabajo de pincel. Muy buen artículo y sobre todo por el dato del monaguillo Tano Garcia.

  4. candida claderon

    Como siempre maravilloso relato, como todos los que escribe, creo que no solo sera uno sino mas libros, !!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s