Ojos que no ven…

 

En los últimos días se ha originado un escándalo mayúsculo en la ciudad de Managua cuando la policía desarticuló una banda de “matacaballos”; delincuentes que robaban equinos para el destace y posterior comercialización de su carne.  Las investigaciones detectaron que una gran parte del producto se había vendido en fritangas del barrio El Paraisito.  El borlote no se originó como consecuencia del abigeato que parece incrementarse en los caballos, sino por la tremenda duda de la población de que si en algún momento ingirieron dicha carne.  Lo anterior, a pesar de que especialistas del sector salud declararon que no existe motivo para alarmarse si alguien comió carne de caballo, pues la misma no presenta peligro alguno para la salud y al contrario, tiene más nutrientes incluso que la carne de res.

Estas declaraciones no lograron calmar a la población del sector de El Paraisito y zonas aledañas, pues al igual que en muchas culturas, en nuestro medio la ingesta de esta carne todavía sigue siendo tabú y la gente que cree que le dieron caballo por res, siente un peso en su conciencia, como si de pronto se convirtieran en alguno de los sobrevivientes de Los Andes.

Este tabú ha estado presente por muchos años en nuestra cultura.  Recuerdo que cuando estuve semi interno en el Instituto Pedagógico de Diriamba, la comida era infame y algunos graciosos esparcían el rumor que nos daban carne de caballo, tratando de provocar una inapetencia generalizada.  La carne que nos servían era dura como suela de zapato, sin embargo, era más dura el hambre, así que también ajenos a la aprensión colectiva no había rumor que valiera. Aún así, las sobras de las comidas ahí eran tan grandes, que los ínclitos hijos deLa Salletenían una chanchera bien alimentada, desconociéndose a dónde iban a parar los robustos ejemplares, pues a los alumnos nunca nos daban de esa carne.

Para esa época también se comercializaba una carne preparada que se vendía enlatada bajo el nombre de Spam (nada que ver con el correo indeseado) manejándose que estaba hecha de carne de caballo.  Este embutido tenía un precio bastante accesible y en muchas fiestas venia a resolver la situación.  A pesar de todas las versiones de su contenido, los verdaderos ingredientes eran carne de cerdo, jamón, almidón de papa y un preservativo (nitrito de sodio).  De hecho el nombre Spam es una contracción de Spiced Ham.  Fue mucha gente la que le tuvo aprensión al enlatado y prefería no ingerirlo.

A finales de los años setenta, trabajaba yo en el Ministerio de Agricultura en la carretera norte y en ciertas ocasiones nos juntábamos algunos compañeros para ir a almorzar a un hotel en las inmediaciones del aeropuerto.  La comida corrida tenía un precio no bajo pero accesible y en algunas ocasiones nos servían una carne con una apariencia medio sospechosa. Un compañero ingeniero agrónomo, bastante bromista por cierto, empezaba a analizar dicha carne, llegando a la conclusión de que se trataba de carne de caballo, ofreciendo una extensa explicación de sus características de color, fibra y demás, ampliando su exposición a las diferencias con la carne de res.  Algunos tomábamos lo anterior como una broma más del amigo agrónomo, sin embargo, muchos disimuladamente apartaban el plato, apurando agua en cantidades industriales como para lavar su tracto digestivo, pues el amigo aquel hacía sus reflexiones hasta mitad de la comida.

Lo cierto es que no he encontrado a la fecha ninguna explicación lógica sobre el origen de ese tabú, especialmente en un país en donde con el mayor deleite se disfruta el pinol de iguana, la chanfaina, las morongas, los huevos de toro o bien  una sopa de tortuga o de mondongo.

Las evidencias históricas indican que el ser humano primero cazó y se alimentó de los caballos, mucho antes de aprender a montarlos.  Se le atribuye a las tribus Botai de Kazajistán los primeros casos de domesticación de los caballos, para carga, monta y alimentación, hace más de 5,500 años.  Con el tiempo, los equinos fueron adquiriendo una mayor relevancia en el desarrollo de las civilizaciones, principalmente en los aspectos de transporte y carga y de manera vital en el desarrollo de los ejércitos.  Algunas culturas empezaron a prohibir la ingesta de carne de caballo, como es el caso del hinduismo y el judaísmo, este último bajo la premisa de la forma de sus cascos y de que no eran rumiantes.

En el caso del catolicismo, en el año 732 D.C. el papa Gregorio III prohibió el sacrificio de caballos para la alimentación, como una medida para proteger la caballería de los ejércitos cristianos que en ese momento combatían a los musulmanes, así como para desterrar algunas prácticas paganas de los pueblos germánicos que incluían la comida de esta carne.

En la actualidad son muchos los países que mantienen ese tabú hacia la carne de caballo, entre ellos, Estados Unidos, Inglaterra, Australia, muchos países de América Latina, incluyendo Brasil.   En Estados Unidos el sacrificio de caballos estaba prohibido debido a un asunto de falta de fondos para la inspección sanitaria, sin embargo, recientemente la prohibición parece haber sido levantada.    En América Latina es probable que dicho tabú se haya heredado de España, pues antes de su llegada no existía el ganado equino, más que algunos fósiles. Lo interesante es que a pesar de que en España perdura la aprensión para el consumo de esa carne, es uno de los principales exportadores de ese producto para el mercado francés e italiano.

En el caso de Nicaragua, lo curioso es que el rechazo a la carne de caballo procede de la plena conciencia de que se está consumiendo dicho producto, pues con la mayor tranquilidad del mundo se consumen la hamburguesas de las principales cadenas transnacionales, quienes según se dice contiene un diez por ciento de carne de caballo y ahí nadie relincha.  De la misma forma, se consume el salami y otros embutidos que también llevan carne de caballo además de otros subproductos no identificados y parte sin novedad.

Lo trágico del asunto es que la producción mundial de alimentos no parece tener capacidad de satisfacer la creciente demanda de un mundo cada vez más hambriento.  Así que no es remoto que pueda ocurrir lo que en la mayoría de las guerras inevitablemente sucedió y es que una cantidad impresionante de equinos tuvo que ser sacrificada para el consumo humano.

Así pues, es hora de hacer a un lado esos arcaicos tabúes, no ponerle mente a las cosas y refugiarse en aquel viejo dicho:  Ojos que no ven, corazón que no siente.

12 comentarios

Archivado bajo cultura, Nicaragüense

12 Respuestas a “Ojos que no ven…

  1. Junta Vecinal Valle Santa Rosa

    Muy entretenido y gracias por atender la sugerencia. Nos sentimos muy halagados. Definitivamente, caemos en doble moral cuando consumimos carne de animales en vías de extinción como la tortuga y el garrobo y si seguimos con esas practicas de explotación irracional, definitivamente es porque continuamos relinchando. Pregunta, ¿qué es la chanfaina? Una vez más, gracias Maestro. Edwing Salvatore Obando

  2. Carol Bendaña

    Excelente Orlando. Recuerdo aquellas latitas redonditas azules con un diablo rojo y su tridente, que también decían, era carne de caballo. Bueno, me encantaba con galletas de soda, mal que bien, me enseñaron a trotar! Un abrazo.

  3. A. L. Matus

    Es una cruda verdad que no sabemos qué estamos comiendo. Todos los alimentos que no son procesados en nuestra presencia, contienen elementos que no llegamos ni siquiera a adivinar. Ese rechazo tan marcado hacia la carne de caballo puede ser provocado por la falta de autoestima que hace que algunas personas crean que están practicando el canibalismo.

  4. ortegareyes

    Muchas gracias por vuestros comentarios. A Edwing Salvatore le aclaro que la chanfaina es un plato español que fue platanizado y se prepara con cabeza de cerdo. A Carol le agradezco la ampliación y es cierto, se decía que la carne del diablo o jamón endiablado la hacían de caballo pero no, es de cerdo, no se sabe qué partes específicas pero por algo le decían del diablo y la distribuía la empresa del inventor Underwood. Un abrazo a todos.

  5. Eduardo Ortega

    Existen lugares donde el menú incluye costillas de caballo, en el mercado de San Juan ,en México, son muy demandadas . Ya sabiendo lo que estás comiendo , no saben tan mal; si alguno ha andado en la madrugada por la plaza Garibaldi, habrá tenido la oportunidad de probar la carne de caballo al anafre con tortilla y salsa verde. Lo que no me explico es donde se surten para ofrecer ese plato, nunca he conocido un lugar de engorda de caballos , bueno, aparte de la asamblea; ni creo que “purina ” tenga alimento para caballo de engorde.
    Al caballo se le tiene mucho respeto y ha tenido su protagonismo en las culturas, no me imagino a Pancho Villa montando una vaca y menos con el nombre de ” la siete leguas”, de ahí que a la gente se le haga difícil asimilar su carne , aunque les encante el chorizo-E.L.A.- que se elabora como dice el dicho: ” todo lo que nade, corre o vuela, va pa la cazuela”. Buena rima tacho. Saludos.


  6. Mi hija tuvo por años un problema, aunque comiera bien, al poco tiempo se sentía débil, sin energía. Un médico naturista cubano le dijo que ella gasta su energía rápidamente, que su consumo de energía no era porporcional a la normalmente usada por el organismo. Él sugería que comiera arroz y carne de caballo, lo que desde luego no logramos hacer. Yo hubiera sido capaz de dársela, pero de dónde obtenerla.

    Interesante artículo, como siempre.

    Saludos

  7. Disculpas, quise decir arroz y carne de caballo.🙂

  8. Rafa Sanchez

    Excelente articulo maestro, con gran humor pero a la vez desnudando una realidad que esta a la vista de todos. Creo que en la actualidad, la aversion natural que se le tiene a la carne de caballo esta enraizada en elementos historicos, sociales, morales e, incluso, banales.

    Tengo la certeza de haber comido alguna vez carne de caballo en alguna de las multiples ventas de comida callejera, en los estadios deportivos o ferias que he visitado. Lo que no tengo certeza es cuando fue que me la comi, por el hecho de que al consumir el producto no tenia conocimiento de estarlo haciendo. Creo que ahi reside el problema. Creo que todo consumidor, en especial cuando se trata de alimentos, tenemos el derecho de saber que se nos esta sirviendo.Para romper el tabu de que la tierra es plana, hay que decirle abiertamente a la gente que la tierra es redonda.. Para romper el tabu del sexo, hay que platicar y educar a la gente en el tema… Para romper el tabu de la carne de caballo, hay que empezar por ser claros y honestos con los consumidores. Al no hacerlo estariamos hablando de un timo y deshonestidad… La frase “me vendieron gato por liebre”, nunca mejor aplicada a este caso.

    Alargando el comentario, quisiera contar una anecdota… En Honduras, especialmente su capital, Tegucigalpa, existen muchisimos restaurantes de comida china..De hecho este tipo de negocios proliferaron desde los 80s, habiendo de todos lo tipos y ajustandose a todos los presupuestos… Pues bien, es un hecho real, que lo pude comprobar que algunos de estos lugares vendian carne de rata haciendola pasar por pollo…. Y al decir esto lo expando a comentar que no se trataba de ratas cualquieras, sino de ratas especiales, criadas en granjas especiales, donde se seguia estandares de calidad… El problema es el mismo: no se le dice a la gente que es lo que estan a punto de consumir… Les venden gato por liebre!

    En estos dorados tiempos, donde la crisis economica es mundial y la hambruna ataca a los paises de tercer mundo, no nos podemos dar el lujo de descartar , por ideas netamete arcaicas, fuentes de alimento viables. Pero para poderlo hacer, el paso correcto es salir de la oscuridad… Hablar abiertamente , por ejemplo en este caso, de las ondades de la carne de caballo.. Sus nutrientes, sus beneficios, etc. Mostrar que es igual o mas saludable y , al ser bien preparada, puede ser igual de apetitosa.. Y si el precio de la misma es lo suficiente atractivo, mas temprano que tarde mas de alguno se arriesgara, motivado por el bolsillo, a darle una probadita al producto… Al final , como dicen, ya con hambre todo es bueno!

  9. Pietro Piccinini

    Usted sabe don Orlando que la gente en Nicaragua en las zonas rurales consume mucho cerdo y muchas veces esos cerditos son caseros que van a la calle a pasear y se alimentan a veces de heces humanas porque hay mucho fecalismo al aire libre y a veces se contaminan con un parasito (cisticercosis) peligroso para el hombre porque se le va al cerebro y esto mucha gente no lo sabe. Y a la gente le da miedo comer carne de caballo que solo come hierbitas frescas. Es cierto que hay que tener miedo comer carne de caballo que matan clandestinamente en Nicaragua porque obviamente esta actividad no tienen ningún control sanitario y los caballitos también transmiten enfermedades peligrosas a los humanos. Muy buenos sus escritos don Orlando he leido ya varios, me han entretenido muchísimo.

  10. ortegareyes

    Gracias a todos por las enriquecedoras ampliaciones sobre el tema. Creo que hay mucho que debatir sobre el futuro de nuestra gastronomía al tenor de las nuevas posibilidades alimentarias.

  11. Luis Manuel Silva

    Hola Orlando! Hace pocos días vi en las noticias que habían destazado algunos parientes de mejor sangre que la mía. Esto fue en la zona de Pacaya en la carretera sur, el valor de cada equino oscilaba entre 3 y 7 mil dólares. así es que si se han comido un asado callejero de estos equs, ha sido un ofertón. Dividan el precio promedio entre el peso en canal caliente de cada ejemplar y el resultado es el precio por libra, en este caso cruda, más los ingredientes y el trabajo de la amable Fritanguera. ¿Barato, no? Saludos, “CIMARRON”.

  12. Fernando Quirós Chueca

    Pues en Europa y mas específicamente en Suiza y en Francia, la “carne de caballo” o cheval, como aqui le llaman, es muy apreciada y mas cara que las de otros animales, como la vaca, el cochino, el venado, la oveja y la cabra …. pero en los mejores restaurantes de las viejas ciudades europeas, se ofrece la carne de caballo en sus mejores platos. Tambien se ofrece en los mejores “supermercados” de toda Suiza, Francia e Italia … en España no recuerdo haberla visto pero … estoy seguro que tambien es parte de menu en casas y fondas.
    En el Perú no es muy común. Es perseguida la comercializacion de carne de caballo, o de asno … pero, clandestinamente, se da ….
    Hasta pronto
    Fernando Quirós Chueca
    (Desde ginebra, temporalmente)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s