Pequeña amante

Este 5 de mayo se presentó en el Teatro Nacional Rubén Darío el cantautor español Braulio, en un concierto organizado por el diario La Prensa, en un afán del rotativo por ampliar sus actividades dentro del showbizz.

En Nicaragua, Braulio no necesita mayor presentación, pues una gran cantidad de conciudadanos mayores de cuarenta años guardan en su mente el éxito arrollador que obtuvo el cantautor canario allá a inicios de 1978 con el tema Pequeña amante.  No necesitó mucho tiempo este tema para colocarse en los primeros lugares de las preferencias del público, pues Braulio tenía una potente voz y además bien entonada y por otra parte el ritmo de la canción se salía de los esquemas de las baladas españolas a las que estábamos acostumbrados con Julio Iglesias, Camilo Sesto y demás.  El cantautor no ha tenido una producción musical prolífica que digamos y del resto de su obra, podría afirmar que En la cárcel de tu piel es el único tema que se le llegó a acercar a Pequeña amante.  Luego está En bancarrota, una oda a la árida labor de auditoría, que me imagino se constituyó en un himno de los contadores bancarios románticos, pues los de la CGR prefieren a Shakira.  En cuanto al tema Crónica de un viejo amor, tiene la enorme desventaja que invariablemente trae a la mente la genial composición de Serrat, Entre un hola y un adiós a la cual la primera no le llega ni a los talones.

Debo de admitir que no fui al concierto.  No caeré en la tentación de afirmar como algunos dadores a creer, que tenía mi agenda apretada, casi tal vez al nivel de la del Payaso Pipo, aunque tampoco admitiré que fue por pinche.  La verdad es que con 35 dólares prefiero comprar una botella de whisky y pasar una tremenda velada con un par de amigos, escuchando no solo los mejores éxitos de Braulio, sino varios más.

De acuerdo a las crónicas del evento, el cantautor realizó su concierto con gran suceso, presentando una nueva faceta de showman, combinando la interpretación de sus canciones con la comedia.  Desde luego el número más esperado y aplaudido fue sin duda alguna Pequeña amante, que fue coreada por toda la audiencia.

Lo extraño es que en ninguno de los artículos de La Prensa, previos al concierto, se hace mención a Pequeña amante.  En un inicio pensé que fue una triste omisión de la reportera que a lo mejor es tan joven que no llegó a conocer dicho tema, sin embargo, al acceder al sitio web del cantante, en donde promociona en primera instancia su restaurante de comida canaria en Miami: Braulio´s Concert Hall, se encuentra uno con la misma sorpresa, que el gran éxito Pequeña amante no aparece por ningún lado.  El resto de sitios en la web que hacen referencia al cantautor parecen ser clonados del anterior y de la misma manera omiten cualquier alusión al gran éxito de Braulio.

Como a raíz de la muerte de Bin Laden volvió a cobrar fuerza lo de las teorías de la conspiración y al igual que los comandos de los SEAL,  mientras dormía me asaltó la duda respecto a dicha omisión que bajo este esquema podría antojarse intencionada.  Así pues, después de horas de cavilación se me vino a la mente la interrogante de que si no sería la causa de esto una estrofa de la canción que dice: Pequeña amante, dieciséis años son tan pocos, que yo debí volverme loco, para que así llegara a amarte… Sería acaso esa especificidad en la edad de la “pequeña amante” la que pudiera haber llevado a ese tema, en los tiempos actuales, a un nivel cercano a la clandestinidad.  A finales de los setenta no había una plena conciencia de la gravedad de una relación entre un adulto y una menor de edad, ni mucho menos una pléyade de ONG que se rasgaran las vestiduras, sin embargo recuerdo que esa estrofa no dejaba de causar cierto escozor en la mayoría de la audiencia, pero que considerando la melodía y la impresionante voz de Braulio, no se le hacía mucho caso.  Lo mismo sucede cuando se lee Lolita de Vladimir Nabokov, que a pesar de la fascinación que provoca la impecable narrativa del autor, no deja de inducir a cierta sensación de culpabilidad en el lector al interiorizarse en aquella historia, como si al momento de disfrutarla se convirtiera en cómplice de Humbert.

Cabe la aclaración que estos deslices son tan antiguos como el ser humano, pues según algunos exegetas (no comprometidos) de la Biblia, después de exhaustivos análisis llegaron a concluir que Sulamita la doncella a quien Salomón (el Sabio) dedica el Cantar de los Cantares, tendría a lo sumo trece años.  Me imagino que el Sabio debió tener también su Fulanita, Menganita y Sutanita, coetáneas de la anterior pero que no llegaron a tener su Cantar, por lo menos escrito.

Sin el menor ánimo de juzgar a Braulio, me llama la atención de que de cierta manera insiste en colocarse una diana en su espalda.  Tomamos de su sitio web, en su biografía, lo siguiente: “Braulio es un cantante y autor que afronta su trabajo desde una perspectiva poco usual en otros compositores de música ligera: procura describir en sus canciones situaciones que tengan conexión con la vida real, alejándose del camino trillado y de las abstracciones. Sus obras son pequeños relatos de tres o cuatro minutos, que muchas veces encierran profundas moralejas. También suele mostrarnos, en algunos temas, algo que maneja con aparente facilidad: un humor fresco y descarado”.  Esta declaración nos trae a la mente a Los tigres del norte, que con sus narco corridos han provocado una tremenda polémica que no termina todavía.

Volviendo a la canción que nos ocupa, a la luz de la anterior declaración pareciera que hay un viso de realidad en la historia de la pequeña amante, aunque a final de cuentas podría declarar que se refiere a un amigo suyo que le contó esta historia.  Como dicen los gringos: End of story.  No obstante, si esculcamos en su discografía encontramos otro tema, un tanto desconocido llamado El diablo por viejo que dice en una estrofa: Me falta estatura y te doblo la edad.  Y si por si esto no fuera suficiente, tiene otra canción llamada: Casi puedo ser tu padre, que va en el mismo tenor.

Sería tal vez a finales de los ochenta o inicios de los noventa, que Braulio sacó una segunda versión de Pequeña Amante.  Consciente de los tiempos que corrían, bien pudo corregir un poco esta versión si tan sólo hubiese omitido esa cantidad de años, dándole un vuelco a la estrofa, haciendo referencia a la inmadurez o cualquier otro rasgo de la chica y al final hubiese dejado la incógnita de la edad, pudiéndose también haber tomado lo de “pequeña” por la estatura de la muchacha en cuestión.  Sin embargo, la nueva versión salió idéntica en cuanto a la letra, siendo una lástima porque el arreglo que se le hizo es moderno y muy bien logrado, manteniendo Braulio su potente voz.

Cada día es más delicado el tema de las relaciones con menores de edad y las expresiones artísticas deben de ser sumamente cautelosas al tratar estos temas.  A inicios de la década de los noventa José José sacó un tema llamado: Cuarenta y veinte, que no fue recibido con entusiasmo por parte de la audiencia y algunos irreverentes le cambiaron el título a: Chochenta y veinte.  El año pasado, el escritor español Fernando Sánchez Dragó en su último libro narra una aventura sexual que tuvo en Japón en los años sesenta con dos menores de edad.  Lo anterior provocó un escándalo de tal naturaleza que al final tuvo que admitir que no era cierto, que no eran tan menores como había expresado y que relaciones, relaciones no habían existido.

Habría que recordar también el triste caso de Marcial Maciel, quien desde antes de su muerte había emprendido una veloz carrera hacia los altares y que al descubrirse su vida secreta cayó estrepitosamente hasta la sima y ni sus envidiables conexiones lograron amortiguar su caída.

Pequeña amante es una canción tan especial y que además nos trae enormes recuerdos y tomando en cuenta que nunca consideramos como parte esencial de la misma esos “peligrosos” dieciséis años, valdría la pena que Braulio retomara esa segunda versión que realizó y le cambiara la edad a “treinta y seis” que a estas alturas del partido, siguen siento muy pocos y que se alejaría del riesgo de realizar una apología de algo indeseable.

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4 comentarios

Archivado bajo cultura, Mùsica

4 Respuestas a “Pequeña amante


  1. Muy interesante tu escrito. Reconozco que Braulio tiene una voz potente, pero como no ha sido santo de mi devoción, no le había prestado atención a la letra. Como no sé de música no puedo explicarte que no me gusta de esa canción y quizá de otra que mencionas, pero es algo así, no me gusta la melodía, la música de la parte vocal, es como si recorrieras dos cuadras y luego volvieras a recorrer esas dos cuadras en las circunstancias. Ya me enredé, estoy clara de lo que es armonía y melodía pero no logro explicarte.

    Lo bueno -buenísimo-, es que ha dado pie para que escribás ese artículo tan interesante. Creo que no me atrevería a leer “Lolita”. La película la vi después de muchos remilgos, al final me alegré de cómo termina el padrastro. Y, como siempre, el hilo se rompe por lo más delgado, lo digo por Lolita.

    Son temas escabrosos que hay que analizar con propiedad y vos lo has hecho muy bien aquí.

    Y en la próxima, le pondré atención a Pequeña amante (por el título yo había supuesto que se trataba de una mujer pequeña de estatura 😦

    Gracias por el trabajo que te tomás y por compartir.

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  2. Eduardo Ortega

    Creo que la cara “B” de su sencillo lo describía en pocas palabras, aunque no hubiera dado pie a este maravilloso artículo que se acaba de discutir. La presencia de la enorme figura de Nobokov y su magistral Lolita lo convierten en indiscutible, me trajo a la memoria las tantas veces que tuvimos la oportunidad de comentarlo y hasta de ver la primera versión para cine con la genial actuación de James Mason. Como dijo el que corrió detrás del bus : ya con mis treinta y cinco dólares serían dos botellas de Whisky. Abrazos mi bro.

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  3. A. L. Matus

    Como siempre, interesante y oportuna la entrada. Me atrevería a reprocharle que nos dejó la triste tarea de realizar la conclusión del tema y juzgar cada quien a Braulio. Se me hace que existe cierta tendencia hacia la moclinidad.

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  4. Chepeleon Arguello U

    Una temática bastante controversial, que tocaste con buen tacto. Cuando tenía unos 17 años, escribí un poema con referencias sexuales bastante fuertes a una novia, al pasar los años, lo compartí en uno de esos grupos de poesía que existen en la web, inmediatamente comprendí que podría ser mal interpretado, y tuve que dejar una reseña, que el poema databa de 1975…

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