Archivo mensual: diciembre 2010

¿Cero goma?

En Nicaragua, así como en muchos países del mundo, es imposible pensar en las fiestas sin la presencia del alcohol.  A pesar de que el consumo per cápita de alcohol en nuestro país (al igual que nuestro ingreso) es uno de los más bajos del globo, 2.365 litros, frente a los 13.711 de Francia como precisaría El Firuliche, es necesario resaltar que dicho consumo se focaliza en determinadas fechas, en otras palabras, en promedio se bebe poco pero cuando se hace, es hasta caer morado.

Para muchos conciudadanos, una fiesta sin alcohol es como un día sin sol.  Ya en cierta ocasión el célebre filósofo de mi pueblo, el Fay Estar, exclamó al saber que no habría aguardiente en la reunión familiar en la playa, con un dramatismo digno de Hamlet ante la calavera del bufón: -Y entonces, ¿cuál es la alegría?

Así pues, un tema ineludible en estas fiestas de fin de año, es la consecuencia inexorable del consumo etílico, que constituye la penitencia implícita en el pecado del exceso de la bebida y que es la goma.

Goma es el regionalismo centroamericano que equivale a la resaca y que según del DRAE es el malestar que padece al despertar quien ha bebido alcohol en exceso.  ¿Por qué se llama goma? Sepa.  Es un vocablo que se pierde en el tiempo y no existe documentación accesible que determine el verdadero origen del mismo, al igual que sucede con términos latinoamericanos equivalentes de cruda, caña, guayabo, ratón, jumo, chaqui, mona, entre otros.

En términos clínicos, la goma no es otra cosa más que los efectos manifiestos de la intoxicación del organismo por la ingesta excesiva de alcohol.  Estos síntomas van desde el dolor de cabeza, hasta vómito, dolor abdominal, irritación de los ojos, pérdida de memoria (a veces convenientemente), sed insaciable, diarrea y en algunos casos flatulencia del nivel Toxic Hazard.

Desde una óptica científica, la causa de este cuadro tiene que ver con la capacidad del organismo para segregar enzimas que metabolicen el alcohol.  Cuando el consumo de alcohol es mayor que la capacidad del cuerpo para metabolizarlo se presentan los síntomas anteriormente señalados.   Estas manifestaciones proceden de una aguda deshidratación del organismo, en especial de las meninges, así como una disminución del nivel de glucosa en la sangre y la dilatación de los vasos sanguíneos. Los desórdenes gástricos se derivan de la erosión de la mucosa del estómago a causa del etanol contenido en el alcohol.

Los cuadros agudos de goma son tan severos que se escuchan exclamaciones como: -Diosito lindo, si anoche te ofendí bebiendo, con la goma de hoy te pago y me quedás debiendo.  Otros menos devotos dirán: -Si no supiera que es goma me dejaba operar.

En Nicaragua la edad promedio en que un varón comienza a probar el alcohol es 12.25 años y en las féminas 16.66 (loco citato), aunque ambos promedios tienden a juntarse.  De esta forma, dentro de la memoria de muchos ciudadanos (as) a la par de la primera comunión y la primera experiencia sexual, se encuentra, más que la primera borrachera, la primera goma.

En la cultura popular se han generado una serie de creencias respecto a la prevención y cura de la goma.  Muchos creen que al ingerir en forma previa a la papalina una cierta dosis de aceite fino, pepto bismol o leche de magnesia se protegerá al estómago de los efectos del alcohol, sin embargo esto es completamente falso, pues la mucosa gástrica no queda cubierta del todo y en una superficie libre, por pequeña que sea, el alcohol será absorbido totalmente.  Otros más sofisticados ingieren vitaminas del complejo B, no obstante para que pueda actuar de manera positiva, esta necesita aplicarse de forma intramuscular y en grandes dosis.

Para curar la goma existen varias recetas populares que dependen de los malestares con mayor manifiesto.  El dolor de cabeza se combate popularmente con aspirina o ibuprufeno, aunque algunos prefieren el Alka Seltzer pues por su contenido de bicarbonato de sodio también puede aliviar el malestar estomacal.  Para la insaciable sed muchos recurren a la simple receta del agua natural, no obstante, con la aparición de las bebidas energéticas muchos utilizan el Gatorade o similares para calmarla.  En caso de los desórdenes estomacales en muchas regiones se utiliza la “cimarrona” que no es otra cosa que una limonada concentrada, sin azúcar y si acaso una pizca de sal, otro remedio popular es la sal de frutas en cualquiera de sus variedades.  Cuando la goma va acompañada por una temblorina se recurre con frecuencia a las sopas, en especial las de res, mariscos o punche, aunque algunos temerarios recomiendan la sopa de mondongo.  Algunos veteranos en estas lides recomiendan curar la goma con lo mismo con que uno se emborracha, otros más conservadores se inclinan por una cerbatana bien helada, los más eclécticos se van por un bloody mary rebajado con cerveza o bien un clamato preparado de igual manera y los conoisseurs ocupan el Bull Shot, que es vodka con jugo de limón, tabasco, salsa inglesa, consomé de carne, sal, pimienta negra, perejil y se sirve helado o caliente, según el estado particular del engomado.   Otro remedio bastante utilizado es la leche agria, en cuyos expendios se mira una enorme concurrencia los fines de semana.  Algunos creen a pie juntillas en lo efectivo de estos remedios, otros son incrédulos y no le asignan ninguna efectividad.

Sin llegar al extremo de algunos Perogrullos, que afirmarían que la mejor forma de evitar la goma es no bebiendo, al igual que dicen que la mejor forma de evitar las ETS y los embarazos no deseados es la abstinencia, llegándose al punto de evocar la sabia frase del Fay Estar, por lo tanto, algunos consejos sabios al respecto dictan que no hay que beber con el estómago vacío.  En segundo lugar hay que campanear el trago, es decir, llevarla al suave, pues a mayor velocidad de ingestión del alcohol, sus estragos son mayores.  Los tragos oscuros como el brandy, whisky, vino tinto son más peligrosos respecto a la goma y no es cierto que el Flor de Caña hoy lo toma y mañana cero goma.   Si toma al straigh (estray) tiene menos riesgos que si toma combinado con refrescos de cola, jugos o cualquier otro ligue.  Los cocktailes, entre más revoltura traigan mayor será la papalina y la consecuente goma.  La calidad del trago también tiene mucho que ver, pues de la misma manera que un mal guarón lo puede dejar ciego, los rones, tequilas, whiskys, vinos, cususas, de mala calidad, además de ponerlo hasta el cereguete, le provocarán una goma que no es jugando.

Metiéndome en los terrenos movedizos de la psicología, creo que es conveniente incluir en este tema lo que se conoce como goma moral.  Generalmente, los efectos del alcohol son traicioneros y pueden conducir a una persona a extremos ignotos, de la misma forma que los rayos gama convierten al Dr. Robert Bruce Banner en el increíble Hulk, el alcohol en forma desmedida puede transfigurar al oficinista ejemplar en un vulgar barbaján.   La modosita asistente al calor de los tragos puede intentar un Table Dance que dejaría pálida a Lady Gaga y el devoto de Sor María Romero al segundo trago ya sacó la caja de lustrar.  Cuántas personas de comportamiento intachable se despiertan un día y después de los efectos de la tremenda goma, empiezan a formarse en su memoria un extenso mosaico de imágenes que a medida que pasan a su nivel consciente van encogiéndole el corazón al protagonista; palabras que nunca debieron haber salido, acciones que pasará reprochándose por el resto de su existencia, desfiguros que nadie podrá borrar, en fin, con mayores estragos que la goma en su organismo, la goma moral empezará a hacer mella en su mente, en su integridad e infructuosamente buscará un botón de rewind a fin de deshacer aquellos momentos.  Algunos se refugiarán en la desvergüenza y acudirán al dicho: borracho no se vale, otros fingirán demencia y reclamarán que no recuerdan que hubiese ocurrido el desaguisado, otros no le volverán a dar la cara a los afectados y solamente tendrán suerte aquellos que compartieron con otros de igual comportamiento y al final llegaron a empatar.

Si el Señor realizó su primer milagro convirtiendo el agua en vino en las bodas de Caná, se puede pensar que de vez en cuando y de cuando en vez es sano echarse unos trancazos, sin embargo, como dijo Solón de Atenas:  Nada con exceso, todo con medida.  De esta forma, la próxima vez que vaya a una fiesta, tenga muy en mente los alcances de la goma y llévela al suave y piense que puede despertarse como un bebé y gozar viendo en su celular todas las fotos de quienes no supieron calibrar la grandeza de la templanza.

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El cover nuestro de cada día

Sería tal vez en los años noventa que el término cover vino a aposentarse en nuestro vocabulario musical.  El término proveniente del inglés significa una nueva versión respecto a un tema musical original.  Los puristas del lenguaje, enemigos acérrimos de los anglicismos prefieren utilizar “versión”, “nueva versión” o bien “tema versionado”, sin embargo, el anglicismo suena más contundente cuando se trata de resaltar que existió un tema original y que se trata de una otra interpretación, ya sea como un homenaje al autor o intérprete original, como una propuesta que resalta la creatividad o capacidad interpretativa del nuevo “versionista”, o bien para explotar alguna veta nostálgica.

Esta contundencia del anglicismo es importante puesto que en una época, los cover en español se camuflaban al amparo del reducido acceso de las audiencias de habla hispana al mercado musical extranjero, en especial el relativo a los Estados Unidos. En ningún momento se trataba de realizar un plagio, sin embargo, no era común aclarar que existía una versión original en otro idioma, simplemente los temas salían cubiertos de una aura de originalidad.  Podría decirse que la época dorada de estos cover fue durante el nacimiento del rock en español.  La inmensa mayoría de temas que nos llegaron de parte de los florecientes conjuntos de rock en español eran cover de los grandes éxitos del rock and roll norteamericano.

Entre los principales conjuntos mexicanos que practicaron el cover como una alternativa obligada, resaltan Los Teen Tops con su cantante estrella Enrique Guzmán, quienes alcanzaron la fama con éxitos como:  Rey criollo, Me quedé contigo, Quiero ser libre, La larguirucha Sally, Tutty Frutti, La plaga, Sigue llamando, Quién puso el bomp, Popotitos, Confidente de secundaria, Buen rock esta noche.  Mucho tiempo después nos fuimos desayunando que se trataba de los temas:  King creole, Stuck on you y I want to be free grabados por Elvis Presley, o bien, Long tall Sally, Tutty Frutti, Good golly Miss Molly y Keep knockin´ lanzados por Little Richard, Who put the bomp de Barry Mann, Bony Moronie de Larry Williams, High School Confidential de Jerry Lee Lewis o Good rockin´tonight de Ray Brown.

De la misma forma Los hermanos Carrión se hicieron de una envidiable carrera musical con Lindos ojos, que ya Steve Lawrence había grabado en 1959 bajo el nombre de Pretty blue eyes, Magia blanca que era el tema Devil woman del cantante de country Marty Robbins o bien Dulce Visión que no era más que el arrollador éxito de Ray Charles I can´t stop lovin´you.

Muchos recordarán el tema Fue en un café que interpretaron Los Apson (acrónimo de Agua Prieta, Sonora) y que se trataba del éxito Under the boardwalk de The Drifters, de la misma forma este grupo grabó No señor apache que fue un tema de Larry Verne llamada originalmente Please, Mr. Custer, así también como Sueña dulce nena que popularizara originalmente como Sweet dream baby el gran Roy Orbison.  En cada tema, Los Apson se adaptaban al estilo propio de la canción original.

En el corazón de muchos de los jóvenes de los años sesenta se encuentra incrustado el tema de Los rebeldes del rock, Cuando florezcan los manzanos en la voz de Johnny Laboriel y cuyo tema original tiene una interesante historia, pues fue compuesta en los años veinte por Albert von Tilzen y Neville Fleason, con el título original I´ll be with you in apple blossom time y a pesar de que tuvo innumerables versiones, su éxito arrollador lo alcanzó en la interpretación de The Andrew Sisters en la época de la Segunda Guerra Mundial y a finales de los sesenta el polémico actor y cantante Tab Hunter sacó una versión con un ritmo moderno que fue la que adaptaron Los rebeldes del rock.

En Nicaragua el cover fue siempre muy socorrido, tanto de versiones en inglés como de versiones en español, no obstante, podía observarse una de cal por tantas de arena, reconociendo que existieron temas originales de parte de los grupos nacionales como el caso de Anteojuda, Añoranza y Subiré de Polidecto Correa y los Polimusic, así como el emblemático Tema de William de Los Rockets.

Cuando los cantantes de los grupos de rock decidieron abandonar sus barcos y resaltar sus voces y sus nombres como solistas, el cover se consolidó bajo nuevas estrategias.  Era vital que el tiempo en que saliera el cover fuera extremadamente corto respecto a la fecha de lanzamiento del éxito original.  Si pasaba mucho tiempo y el responsable del éxito original era reconocido fuera de su país, menos probabilidades de suceso tendría el cover.  Otro factor clave era el arreglo, para lo cual, un director o arreglista debía estudiar rápidamente el tema original, hacer una adaptación a la medida del cantante del cover y si era posible, mejorar el arreglo original.

Podría decirse que el maestro del cover fue Enrique Guzmán y la clave de su éxito se lo debe, en mi opinión personal al gran maestro arreglista de origen norteamericano Chuck Anderson, además de cierta ayudadita que le daban los técnicos de grabación de la CBS, al superar las limitaciones vocales del artista en ciertos temas.  Yo me atrevería a decir que algunos arreglos del maestro Anderson, superaron a los arreglos originales.  Algunos temas se identificaron inmediatamente como cover, como es el caso de Tu cabeza en mi hombro, pues ya Paul Anka la había internacionalizado previamente, así como Las hojas muertas que era un tema francés conocido a nivel mundial.  Sin embargo, muchos temas es la fecha y muchos no saben que se tratan de cover de éxitos norteamericanos e incluso europeos.  El tema Lo sé fue lanzado por P.J. Proby con el título I will, Secretamente fue conocido en 1958 como Secretely en la voz de Jimmy Rogers, Gracias por el recuerdo que interpretaran Bob Hope y Shirley Ross en la película “The big broadcas of 1938”, Oye, que bajo el título Hey there, Rosemary Clooney y Sammy Davis pusieron sendas versiones en los primeros lugares de audiencia a mediados de los cincuenta.  El éxito de Guzmán Dame Felicidad fue tomado del éxito de Johnny Preston Free me y es donde se observa claramente que Chuck Anderson logró un arreglo que superó al original.  El popular tema Payasito no es otra cosa que un cover de Ponchinello, un tema un tanto desconocido de Frankie Avalon.  Un caso curioso lo constituye el tema Cien kilos de barro que Guzmán, o mejor dicho la CBS escogió como cover del éxito de Gene Mc. Daniel, 100 pounds of clay y que se refiere a la creación de Eva por el Supremo Creador, sin embargo la unidad de medida vino a causar cierta contradicción pues no es lo mismo cien libras que cien kilos y a pesar de que en la letra de la canción en español no se menciona la cantidad, como sucede en la versión original en inglés, el título ni pudo ser adaptado a libras ni convertido en kilos a la mitad.

Un tremendo gol de Enrique Guzmán lo constituye la dupleta de éxitos que lanzó en 1962 acompañado nuevamente con los Teen Tops, Pensaba en ti y Anoche no dormí.  Supuestamente Pensaba en ti es de la autoría de Guzmán, que escribió para una novia que tenía de nombre Mercedes, sin embargo, Anoche no dormí es un cover del tema de Neil Sedaka: Another sleepless night.  Ambas canciones guardan cierto paralelismo musical, de tal forma que pareciera que Pensaba en ti hubiese sido compuesta con base en el tema de Sedaka.  Ambas canciones lograron un enorme éxito que todavía es recordado, aunque muchos creen que ambas temas son de la autoría de Guzmán.

Otro cantante mexicano de los sesenta que se aferró fuertemente al cover fue César Costa, después de haber logrado un gran éxito con La historia de Tommy, tomada del original de Ray Paterson: Tell Laura I love her, se dedicó a sacar un cover de cada canción que Paul Anka fuera colocando en los primeros lugares de audiencia en los EE. UU., de tal forma que regularmente Anka viajaba a México a realizar presentaciones en vivo para que no llegaran a pensar que él sacaba covers en inglés de las canciones de César Costa.  También habría que recordar Chica Mala que Costa tomó del tema de Neil Sedaka: Bad Girl.

Angélica María fue otra intérprete mexicana que llegó a dominar magistralmente el cover, con una lista interminable de temas que tomó de diferentes fuentes, no obstante habría que resaltar que fue una de las primeras intérpretes del que sería el gran maestro baladista mexicano Armando Manzanero, como es el caso del gran tema Paso a pasito, del segundo álbum de Angélica.

También habría que recordar el bien logrado cover de parte de Los Reno al tema del musical The music man, Till there was you que relanzaran The Beatles y que apareció bajo el nombre de Siempre te amaré, así como Colina Azul de Los Boppers tomado del éxito Blue Berry Hill de Fats Domino.  Por su parte Manolo Muñoz realizó una buena versión de Speedy González que lanzara a la fama Pat Boone.

La música italiana ha sido siempre una fuente inagotable para los cover, desde L´edera que ganara el segundo lugar en el Festival de San Remo en 1958 de donde se desprenden varias versiones en español, incluyendo una bolerizada a cargo de Los Panchos.  Enrique Guzmán tomó Te necesito, del tema original de Toni Renis: Io cerco te.  Por su parte César Costa grabó Corazón Loco, que en su versión original Little Tony llamó Cuore matto.  Los Yaki grabaron el éxito de Sergio Endrigo Teresa con el mismo nombre, no obstante, Angélica María pareciera ser la más adepta a los cover de canciones italianas con versiones de Io que no vivo senza te, de Pino Donaggio, con el nombre de Yo que no vivo sin ti; así mismo recordamos Cuando me enamoro, que presentaron The Sandpipers en San Remo 1968 con el título Quando m´innamoro, también grabó Con un beso pequeñísimo, que lanzara Toni Renis como Con un bacio picoccolissimo,  Un caso curioso lo constituye el bolero ranchero He sabido que te amo de Javier Solís que muy pocos saben que se trata de un cover de Ho capito che ti amo de Luigi Tenco, Nicola Di Bari y varios más.  Estos préstamos de la música italiana se extendieron hasta la década de los ochenta, siendo el festival de San Remo la principal fuente de inspiración.  En esta última etapa resalta el éxito de Yuri Maldita primavera que Loreta Goggi cantara en el San Remo de 1981 bajo el título de Maledetta primavera, así como el tema de 1984 Tutta la vita de Lucio Dalla que Emmanuel y Franco lanzaron casi simultáneamente bajo el nombre de Toda la vida.

La música francesa también contribuyó al cover, recordando el tema Venecia sin ti,  que lanzara a la fama en Nicaragua al cantante argentino Juan Ramón apodado “Corazón” dándole un madruguete al gran Charles Aznavour, quien cuando se decidió a sacar la versión en español de su gran éxito Que c´est triste Venice, ya Juan Ramón la había gozado por suficiente tiempo.  Alain Barriere, el gran cantautor francés también fue puesto ante el pelotón de fusilamiento (como se decía antes) a través de varios temas como Plus je t´entends, que Enrique Guzán lanzó como Tu voz, Emporte moi, que Los Angeles Negros se encargaron de transformar en Y volveré y que muchos juran que es del propio Germain y Ma vie, que Juan Ramón y Raphael cantaron con el mismo nombre en francés.   Gilbert Becaud también aportó temas al cover, como la multi versionada canción Et maintenant, que Javier Solís convirtiera en bolero ranchero con el título Por qué me dejas, así como Natalie, que grabaran con el mismo nombre Los hermanos Arriagada.

En la actualidad el cover continua siendo un elemento frecuentado por muchos artistas, sin embargo, se comercializa con la clara advertencia de que se trata de un cover y se cita invariablemente la versión original.

No hay que confundir el cover con ese nuevo estilo de introducir samples o pedazos de un éxito del pasado dentro de un tema nuevo, en donde el primero solo sirve de introducción para darle paso al tema actual con su propio ritmo y que mediante una buena técnica de remix se logra acoplar ambos temas.  Esto se observa claramente en el éxito de Akon, Lonely que toma el tema de Boby Vinton Mr. Lonely como introducción, así como Shakira y Wyclef Jean que tomaron las trompetas de Amores como el nuestro de Jerry Rivera como introducción al tema Hips don´t lie.

Actualmente se escucha por doquier una versión remix del tema que en los años cincuenta popularizara el recordado Renato Carosone con el nombre de Tu vu fa l´americano y que en la película “The talented Mr. Ripley” se introduce un magnífico cover de dicho tema, con la participación de Fiorello, The Guy Barker International Quartet, Matt Damon y Jud Law.  En la versión actual lanzada por Yolanda Be Cool con el nombre We don´t sepeak Americano, se toman fragmentos de la canción original de Carosone y con música electrónica logran una mezcla que no será una obra de arte, pero sí pegadiza.

Si los amables lectores se toman el tiempo de buscar en Youtube las versiones originales aquí consignadas, más las que agreguen los conocedores del tema, tendrán un viaje inolvidable por aquellos años dorados, agregando la sorpresa de que tal o cual tema no era original del artista que lo hizo famoso en nuestros tiempos.

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Parte 4. Digan Whisky

Una de las aplicaciones más utilizadas dentro de Facebook es la que permite colocar fotografías en la red y compartirlas con los amigos.  No obstante, el tema de las fotografías es un tanto polémico, por no decir espinoso y no solo a partir del internet y de las redes sociales.

Era el año de 1977, yo trabajaba en el Ministerio de Agricultura y tenía un compañero de trabajo, muy buena persona por cierto, pero que en ciertas ocasiones se encendía fácilmente.  Un día fue a Ciudad Jardín a realizar una gestión y regresó morado de la indignación.  Resulta que al pasar por un estudio fotográfico, en unos exhibidores de madera y vidrio que colocaban en el exterior del local, estaba de muestra una foto de su esposa.  El amigo no terminaba de rumiar su rabia, pues el referido estudio no había solicitado permiso para ponerla en exhibición.  Conociendo su carácter y habiendo la suficiente confianza, le dije que lo peor no era la foto en sí, sino el letrero que tenía abajo: “Como esta, tres por diez córdobas”. Para qué quiso más, el amigo fue a la salida del trabajo a realizar un fuerte reclamo al estudio.  Aquellos argumentaban que ellos habían tomado la foto, ellos habían revelado el negativo y el papel en donde se imprimió también era de ellos, mientras mi amigo alegaba que se trataba de su esposa y que su imagen no era para estar en ese exhibidor.  Serían tal vez las amenazas del amigo que el dueño del estudio, cansado de argumentar sin lograr convencerlo, decidió cortar por lo sano, tomó la foto y se la entregó al indignado marido.

Así pues, en materia de propiedad intelectual no existe la suficiente certeza de quién es el que posee del derecho de una fotografía, si el sujeto o propietario del objeto que aparece en la misma o el fotógrafo que apretó el botón (del obturador).  De esta forma, si el propio Oleg Duryagin me toma una fotografía, ¿podría yo hacer con ella lo que me plazca?, ¿tengo que darle el crédito correspondiente cuando la utilice? o ¿tengo que pedirle permiso para publicar de cualquier forma mi imagen en dicha fotografía? O bien, ¿tendría él que pedirme permiso para publicar mi fotografía, o exponerla en una galería?

En una época en donde el internet y todas las redes de intercambio han puesto en las manos del mundo entero millones de imágenes, pareciera que la propiedad intelectual de dichas fotografías está más diluida que un fresco en el Huembes.  En sitios especializados como FlickrCC, Picasa y otros, se pone a nuestra disposición una cantidad inimaginable de fotografías y bajo las licencias Creative Commons es posible manejar de diversas maneras una obra intelectual, con la restricción de no utilizarlas para fines comerciales.

En el caso del Facebook, surgen a menudo agrios conflictos relacionados con alguna fotografía que determinado usuario subió a la red y luego encuentra que la misma ha sido circulada de diferentes maneras, fuera de todas las expectativas del “propietario”.  Estos conflictos llegan a alcanzar dimensiones kafkianas como el caso en que un usuario subió la fotografía de un grupo y uno de sus amigos, que aparece en la fotografía, la puso en su perfil: ardió Troya.  No dimensionó el primer usuario que al aparecer el amigo en la foto tenía todo el derecho de ponerla en su perfil o bien, que se diera el caso de que el amigo tuviera una copia de la misma y la hubiera utilizado para ese efecto.

También habría que considerar que al subir una foto a Facebook, en especial si es de vieja data, pueden originarse efectos colaterales.  Si yo decido subir una foto en donde estoy en una fiesta con viejos amigos, ahora reencontrados en la red, seguramente todos sentirán la nostalgia de los viejos tiempos, sin embargo, si en un recuadro de la foto aparece otro amigo “romanceando” con una muchacha, que al final de cuentas no llegó a llegó a ser su esposa, es posible que estas dos personas y sus respectivas familias no estén muy contentas con esa foto circulando en internet.  Surge entonces la duda de que si un usuario  desea subir una fotografía de su propiedad, pero que en la misma aparezca alguien que puede ser “balconeado” de alguna forma, ¿sería su deber analizar en forma previa las posibles consecuencias de que circule esta fotografía?

La mayoría de las personas no tiene problemas con la publicación de fotos en donde aparecen, no obstante algunos guardan ciertas reservas, ya sea de fotos viejas o bien fotos recientes.  Los motivos son muchos, desde aprensión a la imagen antigua o bien a los efectos del tiempo en las fotos recientes, o bien factores asociados que vienen a quitarles credibilidad a posiciones actuales, en fin.  El caso es que se necesita de una alta dosis de sensibilidad para subir una foto con la plena certeza de que no va a causar ningún tipo de conflicto.

El sonado caso de Wikileaks ha venido a demostrarnos que no hay nada oculto bajo el sol y que cualquier cosa que hagamos, lo que fuimos y lo que somos, de una u otra manera puede salir a la luz. Recuerdo que en 1968, estando yo en segundo año de universidad, participé en la tradicional “peloneada” de los alumnos de primer ingreso y cierto día se apareció un fotógrafo y realizó una toma del evento.  Al día siguiente apareció en la primera plana del Diario La Prensa la foto en donde yo sostenía al “pelón”, mientras varias manos con tijeras le despojaban de su cabellera.  Lo peor del caso es que el encabezado de la fotografía era “El Torturador”, abajo explicaban sobre la tradición y el hecho de que nadie podía escapar pues un estudiante de dos metros de estatura se encargaba de asegurar que lo pelonearan.   Así pues, si algún día decido lanzarme de candidato para Procurador de los Derechos Humanos, no tengo la pinta pero en fin, estoy seguro que alguien desenterraría el viejo ejemplar de La Prensa en donde se observa mi rostro en primera plana con la injuriante etiqueta y me atacarían por mi oscuro pasado de “torturador”.

Los fotógrafos profesionales ya son venados lampareados, por lo tanto toman sus precauciones y le ponen una marca de agua o un matasellos con el nombre del fotógrafo o la página web a la que pertenece, aunque algunas veces le restan gracia y distinción a la fotografía.  Otros más avezados, sólo suben el material que están dispuestos compartir en la red con todas sus consecuencias, otorgando incluso licencias CC y guardan el material especial para sus exposiciones y galerías cerradas.  Lo criticable en estos casos es que alguien se apropie de algún material ajeno y lo ponga como de su propiedad o bien que lo utilice para fines comerciales en donde exista un lucro para quien se “robó” la foto.

Existe otra situación muy peligrosa en cuanto a las fotos y en general con todo lo que se publica en la red, que ha ocurrido no en pocas ocasiones y sucede cuando un usuario ingresa a su cuenta de Facebook en estado inconveniente, léase con más de un gramo por litro en sangre, en otras palabras hasta el cereguete. En esa condición hay una enorme propensión a subir fotos indiscretas y hasta impropias, además de escribir los comentarios más incoherentes.

De todo lo anterior se desprende que es importante recordar lo siguiente:

1.- Si tiene fotos viejas con los amigos, compártalas subiéndolas a la red, la mayoría de ellos se lo agradecerán.  Sin en alguna de ellas, alguien aparece en un estado inconveniente, analícelo muy bien y si no se puede “retocarla” con el Photoshop, mejor no la suba.

2.- Si sube una fotografía a Facebook, mejor hágase la cuenta que ha otorgado una licencia CC, para que cualquiera pueda utilizarla sin fines comerciales y así no tendrá decepciones.

3.- Cuando suba a la red fotos que no sean de su propiedad, cite siempre la fuente o al artista que la tomó.  Si conoce al fotógrafo y es delicado en esos asuntos, corra previamente con la cortesía de pedirle permiso.

3.- Si alguien subió una foto a la red en donde usted aparece en alguna forma que contradice a sus posiciones actuales o pasadas, no arme un tango, apechugue. Si por ejemplo salió en una velada bailando vestido de mujer, simplemente aclare que fue con fines artísticos, aunque de todas formas cada quién va a sacar sus propias conclusiones y usted no podrá evitarlo.

4.- Si en sus fotos actuales, ya comienza a notarse el paso de los años, no se sienta mal y aún así comparta sus fotos, que es posible que sus coetáneos estén en igual forma que usted.  Aprenda la diferencia entre ser “mayor” y ser “viejo”.

5.- Ingresar al Facebook con unos tragos de más es tan peligroso como manejar un auto en ese mismo estado.  Aquí no hay usuario designado, mejor espere al día siguiente, que la goma hará que su estado sea doloroso, pero no impropio.

6.- Nunca salte a conclusiones al ver una fotografía.  La foto que aparece al inicio de este post, fue tomada por el profesional de la lente Rocco Morabito y ganó el Premio Pulitzer en el año 1968.   Plasma el momento en que un electricista recibió una fuerte descarga de electricidad y su compañero de trabajo acudió a rescatarlo y a practicarle respiración de boca a boca para salvarle la vida.  El electricista se recuperó y el fotógrafo ganó el premio.

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