Bless the beasts

Actualmente se encuentra en la Asamblea Nacional una iniciativa de ley de bienestar y protección animal, apoyada por una serie de organizaciones no gubernamentales que tienen como fin promover el respeto de los animales. Al final de cuentas, cuando los señores diputados despierten de su habitual letargo se aprobará la ley y se tendrá un instrumento jurídico que es muy probable que no tenga ni pies ni cabeza.  No por falta de capacidad o sensibilidad de parte de los padres de la patria, sino porque no existe un tópico tan controversial como el de los animales.

El libro del Génesis refiere que Jehová creó todos los animales, con el cuidado de crear primero, en el día cuarto, a los monstruos marinos y todo animal viviente, los que serpean, los que bullen las aguas por sus especies y todas las aves aladas por sus especies y los bendijo, diciendo: sean fecundos y multiplíquense y llenen las aguas en los mares y las aves crezcan en la tierra.  Luego el quinto día, hizo Jehová las alimañas terrestres de cada especie y las bestias de cada especie y toda sierpe del suelo de cada especie y vio que estaba bien.  Y dijo Jehová: Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos y en las bestias y en todas las alimañas terrestres y en todas las sierpes que serpean por la tierra.

De esta forma el ser humano se convirtió en el rey de la creación y tenía la licencia divina para disponer a voluntad de todos los demás seres vivientes del cielo, tierra y mar.  Bajo esta premisa, cada pueblo fue desarrollando su propia cultura y en ella, los animales tenían su papel asignado.  En el caso del pueblo judío, a pesar de todo, ciertos animales llamados inmundos, como aquellos que tenían la pezuña hendida no debían de ser ingeridos y el resto que eran utilizados para la alimentación del pueblo de Jehová, debían ser sacrificados siguiendo ciertos ritos que evitaban el ahogamiento con su propia sangre.  Otras culturas llevaron a  ciertos animales al nivel de sagrados, como en la India con el caso de la vaca, la serpiente y el caballo, por su parte los egipcios adoraban a ciertos dioses que tenían forma de animales como toros, vacas, cocodrilos, ibis, gatos, babuinos, leones, etc.  En la cultura china había cinco animales considerados sagrados, el tigre, el dragón, el ave fénix, la tortuga y la serpiente.  En el caso de los aztecas resaltan el águila, la serpiente y el jaguar.

Así pues históricamente, el ser humano ha encontrado en los animales, una fuente casi inagotable de alimentos que han servido para su supervivencia.  Esto puede demostrarse a través de la variada gastronomía de cada una de las civilizaciones.  Por otra parte, los animales también sirvieron como fuerza para el transporte o la tracción, permitiendo que el ser humano alcanzara sus más importantes logros con la ayuda de ellos.  Sin embargo, los animales no sólo sirvieron de alimento y transporte al ser humano, sino que de diferentes maneras fueron utilizados para su diversión.   Desde la inocente contemplación de las más variadas especies en un zoológico, hasta los espectáculos sangrientos del circo romano.  Es importante reconocer, que en general, el ser humano históricamente no consideraba la posibilidad de que en alguna de sus interacciones con el mundo animal, estos últimos llegaran al sufrimiento, simplemente utilizaba la supremacía que parecía haber recibido de El Creador.

En el siglo XX y con mayor intensidad en lo que va del siglo XXI se intensificado la acción de organizaciones de protección de los animales y en muchos casos han cabildeado a nivel de sus respectivos países a fin de que se emitan leyes que protejan a los animales.  No obstante, esas legislaciones se basan en criterios demasiado subjetivos que no consideran la igualdad de todos los animales.  Si Jehová a la hora de decidir terminar con su creación y mandar un diluvio universal, decidió salvar a Noé, su familia y una pareja de todas las especies (suponemos que exceptuando a los que vivían en el mar), ese mismo criterio de universalidad, que es refrendado por las madres superioras de los conventos, que cuando dicen todas son todas, debería aplicarse en una legislación a favor de los animales.  Sin embargo, se observa que de entrada, algunos animales salen favorecidos y otros automáticamente son etiquetados como nocivos y para ellos cualquier tortura o exterminación es perfectamente válida.  De esta forma, las cucarachas, los zancudos (no los conservadores), los ratones, las víboras (sin patas), los chinches, las moscas y demás considerados como plagas, son exterminados sin que sociedad alguna mueva algún dedo por evitarlo.  De igual manera se sigue practicando con la mayor naturalidad, la castración de diversas especies de animales, sin que nadie se ocupe de denunciar el atropello.

Por otra parte, ciertas especies que se han abrigado en la clasificación de mascotas gozan de privilegios que algunos seres humanos ni siquiera llegan a soñar.  No puede caber en una mente racional que algún alelado pague 300 dólares por una hora de un psiquiatra para perros sólo porque su mascota se pone triste, o le compra un shampoo de 80 dólares, lujo que sólo puede darse un metrosexual.  En cambio, por otro lado observamos en una noticia de última hora que una ciudadana británica que tiró un gato en un contenedor está literalmente en la picota y son cientos de miles de cibernautas que piden su cabeza, sin embargo, la masacre de 72 inmigrantes latinoamericanos en México no ha tenido la misma condena.  Habrase visto.

También observamos que un tema como la tauromaquia o fiesta brava, tiene dividida a la sociedad española, más ahora que en algunas localidades ha sido prohibida.   Los protaurinos alegan que es una cuestión de cultura, de identidad nacional y los que están en contra de lo que consideran una barbarie, ponen por delante el respeto a los animales.  Los primeros agregan que es un rubro que genera una derrama económica considerable y que miles irían al desempleo, pues de la fiesta dependen grandes cantidades de empleos directos e indirectos, incluyendo a los seudoperiodistas que viven del “cotilleo” de los desfiguros que realizan los “diestros”, mientras los que están en contra aducen que ya encontrarán otros sectores en qué emplearse.  Afortunadamente al nuevo continente no vino la fiesta brava, pues en la época de la conquista todavía los Jesulines no aparecían en escena y las corridas de toros de ahora se limitan a una imitación de los rodeos norteamericanos en donde simplemente montan al animal para ver cuánto tiempo aguantan encima.  Sin embargo, están muy arraigadas las peleas de gallos, que han encontrado una feroz batalla de parte de organizaciones protectoras de animales.

Así pues, la correlación de fuerzas que exista en la asamblea, no tanto dependiendo del color político, sino de la actitud de cada diputados frente a los animales, pues habrá quienes son galleros y defenderán a ultranza estos eventos, o bien aquellos amantes de los gatos que darán preferencias a los felinos o ganaderos, agricultores, caballistas y así al final la ley tendrá el balance que ellos quieran darle.

Lo lógico es que si por un lado los seres humanos propugnan por que no se discrimine a nadie por su sexo, raza, credo, filiación política y demás, sería justo que tampoco hubiese discriminación en el trato a los animales por dominio, reino, filo, clase, orden, familia, genero o especie.

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4 comentarios

Archivado bajo cultura, Nicaragüense

4 Respuestas a “Bless the beasts

  1. Je, je,.. Abogo por los mininos 😀

    Sonrisas aparte, tu artículo tiene mucha, mucha importancia…

    Observo con gran pesar, mucho pesar, que la agudización de la crisis afecta duramente a los animales, especialmente los domésticos porque una familia de escasos recursos, que es la mayoría, no tiene qué comer, o tiene muy poco para comer, ¿dejará de comer para darle un poco a un perro, por ejemplo?

    Ya no se diga de las personas que buscando una fuente de ingresos apresan animales, como loras, iguanas, tortugas, etc.

    Da qué pensar que hay personas que hasta les ponen ropa de última moda a sus perros-as mientras muchos niños del mundo están desnuditos 😦

    Supongo que has visto esos carretones halados por caballo desnutrido y toda la familia riendo alegremente dentro del carretón 😦 😦 😦

    Salud♥s

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  2. Eduardo Ortega

    Ya se había tardado. Me hiciste recordar el DF, me preguntaba cómo hacía aquella chaparra para tener en un departamento de una recamara, un perro Gran Madré, que según se comía dos pollos al día?. Visitando a un amigo que tiene una tienda veterinaria me fijé en los precios de las medicinas y un antibiótico para perro es más caro que uno para humano. Ahora quien domina a quien? De todos modos el pinol de iguana me lo prohibieron por lo del colesterol, igual la sopa de tortuga y le tengo miedo a esos que hablan de los derechos del toro, por que lo que son unas criadillas bien servidas con su respectiva media , vale el enojo. Saludos y esta chida la nueva página.

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  3. CMO

    Holis:
    Que bonita ha quedado tu nueva página……Siempre es bueno renovarse.
    tqm

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  4. A.L. Matus

    A ver si al rato no van a recetar cárcel a quien atropelle a un gato, un perro o un caballo en la calle. Me parece que los animales en general están en este mundo para servir a los humanos. Hay que tratarlos bien, pero sin llegar a los extremos. Nunca puede ser el trato a un animal mejor que a cualquiera de nuestros semejantes.

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