Inteligente, pero bruto

 

Hace algunos años trabajaba en San Marcos un carpintero llamado Felipe, pero por razones que desconozco los muchachos le llamaban Rufo; aunque me temo que no fue por el historiador romano.  Cabe destacar que Rufo no alcanzaba en sus trabajos la excelencia del londinense Thomas Chippendale, sin embargo era baratero y el problema serio era que para este artesano, el calendario no parecía tener ningún significado, pues los trabajos encomendados los entregaba muy a destiempo.

A pesar que en el pueblo, Felipe era reconocido por su oficio de carpintero, su veta oculta era la psicología aplicada, la cual practicaba de manera puramente experimental, estudiando a las personas y sacando sus particulares conclusiones.  En este su otro oficio llegó a alcanzar una inusitada fama al clasificar a ciertos conciudadanos con su etiqueta favorita:  “Es inteligente, pero bruto”.

Al inicio, esta etiqueta llegaba a confundir en grado máximo a los sanmarqueños, que encontraban paradójico manejar en un solo individuo estos dos extremos, no obstante, al analizar a fondo esta calificación había cierta dosis de congruencia, pues los individuos en cuestión, a pesar de contar con una inteligencia privilegiada, en su vida eran un completo desastre, pues no manejaban de manera inteligente sus emociones y a eso se debía que tuvieran relaciones personales conflictivas, tomaran decisiones en su mayoría desacertadas, fueran fácilmente manipulables, en fin.

A pesar de lo anterior, en muchas ocasiones se tomaba en son de burla la etiqueta de Rufo, señalando la incapacidad del sujeto inteligente, pero llevándose de corbata al carpintero.

Fue en los años noventa, con los trabajos de Peter Salovey de la Universidad de Yale y de John Mayer, de la Universidad de New Hampshire, que trabajaron en el concepto de Inteligencia Emocional, que se vino a manejar la existencia de una inteligencia social que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás.  Esto vino a arrojar una luz al descubrimiento empírico de Rufo y posteriormente los trabajos de Daniel Goleman, profesor de la Universidad de Harvard sobre inteligencia emocional no dejaron ninguna duda respecto a la sobrada razón que tenía Rufo.  Puede entonces existir un individuo con un alto coeficiente intelectual y a la vez un bajo nivel de inteligencia emocional, en otras palabras: Inteligente pero bruto.

Cuando tuve acceso a los trabajos de Goleman y otros científicos sobre este tema, lo primero que se me vino a la mente fue Rufo y su famosa etiqueta.  Estaba tan claro que el coeficiente intelectual no es un predictor del desempeño exitoso en las tareas cotidianas, en la vida familiar, en los negocios, en su actuación laboral, en la toma de decisiones.  De la misma forma, la inteligencia académica tiene poco que ver con la vida emocional y así un individuo puede resolver la conjetura de Poincaré o la teoría de Yang-Mills, sin embargo, puede ser engatusado por una persona con la mitad de su coeficiente mental y hacer de su vida un barrilete.

En otras palabras, tan importante como el coeficiente intelectual es la inteligencia emocional, que viene a ser el conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de una persona y sus reacciones.  En otras palabras, tal como lo afirma Goleman, es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente nuestras relaciones.

Así, en nuestra vida diaria nos relacionamos con diferentes tipos de personas, en las cuales vamos descubriendo, además de su capacidad intelectual, su grado de madurez emocional y su capacidad de manejar sus relaciones interpersonales.  De la misma forma, nos llegamos a encontrar a estos sujetos de Rufo, que con un impresionante coeficiente intelectual caminan por la calle con una soberbia inigualable, esperando que el resto del mundo sacrifique un cordero a su paso, pero que con una mínima dosis de astucia, se muestran dóciles a la manipulación y pueden llegar a caer al nivel de los excesos de los invitados del show de Laura en América.  Ahí sólo nos queda exclamar:  Es inteligente, pero bruto.

 

 

 

 

 

Anuncios

6 comentarios

Archivado bajo cultura, Nicaragüense

6 Respuestas a “Inteligente, pero bruto

  1. A.L. Matus

    Como siempre nos deja un artículo tan interesante y ameno a la vez. Recuerdo a un compañero de estudios que era brillante y sin embargo, parecía no tener carácter, pues su novia lo engañó con Raymundo y todo el mundo y él siempre le creía sus engaños. Se casó con otra muchacha y fue un fracaso. Al final tuvo dos relaciones más y todas fallaron. Ahora vive sólo y lamentándose de su suerte. Me parece que tal vez si hubiera cultivado su inteligencia emocional, podría haber mantenido mejores relaciones.

    Me gusta

  2. Barrunto

    Si mal no recuerdo Felipe “ Rufo” le aplicó le término a una maestra de tercer grado.La maestra había pedido a este, serruchar una tabla de pochote para disminuir el grosor de la misma. Inteligente por ser maestra al mismo tiempo que bruta por desconocer los fundamentos básicos de la carpintería. Lo de la inteligencia emocional no es de mi total interés, creo que nos quieren vender otro producto y que todavía tienen sobre la mesa un número de piezas que no logran acomodar: el carácter, las aptitudes, la personalidad e incluso la sabiduría. Me quedo con Samuel Longhorne Clemens y aquello de “ los hombres más inteligentes del mundo se aprestan a estudiar la inteligencia, sin que hasta el momento se consiga obtener alguna respuesta inteligente”
    Es deconcertante imaginarse a Emma Harriert , Manager de Ingeniería de Crysler pidiendo auxilio a una grúa para remolcar el carro último modelo que ella misma diseñó y que la dejo tirada en la carretera. El caso del artista notable que sucumbe ante las adicciones.
    En mi opinión a esa teoría le hace falta otro rato en el fuego, de mientras esta frase de Polanov el autor de Test profano “ Días maravillosos y soleados cuando nos visita la inteligencia , días de extremar precauciones cuando se ausenta” .

    Me gusta


  3. La primera vez que leí algo sobre la inteligencia emocional se me encendió un bombillo en el cerebro. A menudo encontré personas muy hábiles en ciertas disciplinas y su vida personal un entero fracaso. Y no sé cómo se había extendido esa expresión pues antes de este interesante artículo ya la he escuchado numerosas veces.

    Hasta cierto punto yo misma siento que no he sido emocionalmente inteligente, me falta mucho por organizar…crecer… Estoy sobre esos pasos a sabiendas de qué necesito y cómo dirigirme (al margen de tanta teoría, no he leído un solo libro especializado).

    Me gusta mucho tu interesante artículo.

    Salud♥s

    Salud♥s

    Me gusta

  4. Oswaldo Ortega

    Me ha gustado mucho tu artículo y mientras lo repasaba se me vino a la mente la trágica personalidad de Bobby Fischer cuya inteligencia nadie pondría en duda. “Rechazo ser considerado como un genio del ajedrez, soy un genio completo que juega al ajedrez que es diferente” Un genio que no necesitaba amigos, que despreciaba a sus contrincantes, no tenía reparos para externar sus opiniones anti-judias y anti-americanas al extremo de renunciar a su ciudadanía y enviar una carta a Osama Ben Laden identificandose con su lucha. Sin embargo aqui viene lo más sorprendente, es cautivado por unos oscuros predicadores radiales de la llamada Worldwide Church of God a quienes entrega el premio completo de uno de los torneos. Como diría Felipe:Inteligente para armar jugadas pero Bruto al dejarse dar con “el bate de aluminio”

    Me gusta

  5. Interesante el articulo y excelente comentario el de Oswaldo. No sabia que Fisher era anti-juido/americano.

    Me gusta

  6. René Solorio

    Creo que es mas bien la ausencia de sabiduria; Porque el coeficiente intelectual no determina el exito emocional; Aunque se tenga mucho conocimiento no quiere decir que se es sabio.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s