Parte IV. Epílogo

Quinta Angélica 2244

El extraño caso de la Quinta Angélica es representativo de lo que significa el misterio para el nicaragüense y las diferentes formas en que lo puede manejar.  Desde la más primitiva superstición hasta el más frío escepticismo.

De esta manera, muchos seguirán pensando que la casa estuvo siempre embrujada y cada quien manejará a su gusto y antojo los motivos más espeluznantes: la niña ahogada en una pila, el Enemigo Malo rondando sus alrededores, sin olvidar a los más morbosos que preferirán lo del asesinato colectivo y el posterior suicidio.

Para quienes miran las cosas desapasionadamente los eventos reportados en la zona, así como los testimonios directos de las personas que realmente habitaron la Quinta por varios años, podrán concluir que no existieron eventos paranormales, a lo más, se podría afirmar que en esa zona suceden cosas extrañas.

Se dirá que es posible que mi padre no hubiera visto un cable suelto que azotó su carro como un látigo y le arrancó el emblema del siux, no es remoto que al Embajador Pons lo hayan tratado de asaltar, también es factible que los que fallecieron en ese lugar en realidad hubieran padecido del corazón sin saberlo; a lo mejor al Padre Pío le metieron un enorme susto como una broma de mal gusto y no sería raro que algunos agentes del imperialismo rociaran con un gas nervioso a los militares de la estación.

No obstante, si un Ufólogo estudia los eventos registrados en esa zona, no dudará en declarar que todo ha sido efecto de los Ovnis que transitan por ahí y que para los extraterrestres ese lugar tiene condiciones especiales que los hace merodear frecuentemente.

Lo cierto es que al pasar ahora por el kilómetro 20.3 de la carretera Panamericana Sur sólo se puede apreciar un elevado matorral que cubre las ruinas de lo que un día fue una linda casa de campo.  Las ilusiones que un día tuvieron la familia Caligaris al cuidar todos los detalles de la construcción neocolonial de su casa de campo y los sueños de la familia Aguilar al bautizar la tranquila quinta con el nombre de Angélica, han quedado sepultados en esas ruinas, producto del más cruel vandalismo.  Sólo en la mente de los sobrevivientes de esas familias se mantendrán los bellos recuerdos de los frescos fines de semana en donde una humeante taza de café acompañaba a las reuniones familiares  observando una densa niebla asomarse en las ventanas de la casa.

El resto de la gente, escuchará de boca de los que han escuchado a su vez los mitos y leyendas de esa zona o bien podrán apreciar algunas referencias en videos que flotan en el ciberespacio.

Se dice que la primera esposa del Dr. Julio Ricardo Aguilar, la Profesora Leonor Guerrero, está realizando gestiones ante la Procuraduría de la Propiedad con el fin de que le regresen la quinta.  No obstante, estos trámites son largos y tediosos y lo que un día se piñateó en un santiamén, para regresar la propiedad a sus legítimos dueños se lleva años de constantes gestiones y pleitos.  A lo mejor algún día la regresan y ahí puede construirse un lugar turístico en donde se ofrezcan paquetes de un fin de semana de terror.

Mientras tanto, si usted pasa muy noche por ese lugar, por aquello de las cochinas dudas, sería bueno que repitiera en voz alta la Letanía Bene Gessert contra el Miedo, que incluyera el gran escritor Frank Herbert en su obra maestra Dunas: “No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo.”

15 comentarios

Archivado bajo cultura, Nicaragüense

15 Respuestas a “Parte IV. Epílogo

  1. A. L. Matus

    He seguido con gran interés este reportaje desde su inicio y encuentro que se trata de la mejor investigación que se ha realizado sobre la famosa casa embrujada. Este trabajo realizado con suma objetividad presenta todos los antecedentes y situaciones que se han dado alrededor de la quinta. Yo no creo que alguna vez haya habitado ahí ningún tipo de fantasma. Todo está en la mente de la gente. El cierre final con la cita de Herbert es muy pertinente por el daño ecológico que se le dio a esa región y que ahora todo el ecosistema que está abajo está pagando las consecuencias.

    Muchas felicidades

  2. ana

    Todo estará en la mente pero a mi me pasò algo que,por ser aparentemente proveniente del espíritu de mi madre ,no me diò miedo.
    Como soy única hija ,la casa que en provincias(soy argentina)tenía mi señora madre la conservo tal cuál ella la dejó.
    Voy de vacaciones siempre a ella.
    En una oportunidad ,en que viajamos de urgencia con una de mis hijas-habìa fallecido un hermano de mi papá-me sucediò lo que relatarè.
    Previamente cuento que mi madre era pintora y artesana.
    Una de las artesanìas que le encantaba hacer -por lo prácticas -eran los candelabros.
    Siempre me decía.Tienes que tener un candelabro siempre -con su vela-a mano ,por si se corta la luz.
    Ese día ,como el viaje fuè de urgencia ,yo me había descuidado en el pago del mes de luz de la casa de mi madre.La luz estaba cortada.
    Entramos a la casa.Una casa grande con una puerta de hierro forjado con vidrio que deja entrar la luz de la calle.La luz se prolonga por un largo pasillo que llega a una puerta .Al lado de esa puerta hay un mueble totalmente decorado en vida por mi madre.
    Estaba caminando por ese pasillo y antes de llegar a la referida puerta ,del mueble decorado se “dispara”un candelabro con una vela.
    Rebota contra la pared opuesta del pasillo y queda en el suelo parado con vela y todo.
    Pienso entre mì ,mi madre desde donde estaba me decìa-como acostumbraba-allì tienes el candelabro muchacha sin previsiòn.

  3. Julio S

    Orlando: A mis 55 años que tengo de vida no había leído un relato tan apasionante y perfectamente documentado como el que nos brindaste en esta serie. Sobretodo que esta quinta fue en un tiempo el espanta chavalo de los papas. El manejo del lenguaje operativo es sorprendente para una persona que no vivió esa etapa triste de Nicaragua. Estoy de acuerdo con el comentario de Pio, es hora del libro. Felicidades y gracias


  4. Hasta hace pocos años fui muy incrédula. Me resulta difícil creer algo que no he visto o comprobado. Actualmente, como ya he visto ciertos fenómenos, al menos le doy el beneficio de la duda a las historias que otros cuentan. Has realizado un estupendo e interesante trabajo. FELICITACIONES Y GRACIAS.

    Salud♥s

  5. Oswaldo Ortega

    En los años 80 las leyendas sobre sucesos misteriosos en la Quinta Angélica recobraron vigencia no obstante se resentía la natural tensión de un país sometido dia a dia a constantes transformaciones que no dejaba espacio alguno para superticiones o cuentos de caminos . Sin embargo el súbito desalojo del inmueble de aquel destacamento militar levantó tantas sospechas como aventuradas y diversas versiones sobre experiencias paranormales como para fascinar la imaginación del mismo Stephen King. La historia que nos dejastes disfrutar está muy completa con la objetividad propia de un trabajo de gran calidad.

  6. Rosario Cruz

    Wow, wow!!!, q’ historia más interesante, yo pensé q’ donde asustaban era solamente en una determinada casa, yo quiero compartir con ud. Sr. Ortega y con todos los lectores una experiencia q’ yo viví cuando era una niña en ese sector, especificamente en CASA COLORADA.Mi mamá le trabajaba a la familia Maltéz H. era más o menos entre los años 69-70 no recuerdo exactamente el año. La cosa de q’la hija de la sra. donde trabajaba mi mamá, se casó e iva a pasar la luna de miel a casa colorada y ella le dijó a mi mamá q’ me dejara ir junto con mi hermana q’es mayor q’ yo; En ese entonces yo tendría como unos 9 a 10 años y mi hermana como unos 15 años , recuerdo q’cuando llegamos a esa casa, era una casa grandisima con muchas ventanas grandes de vidrio, a lo largo se miraba la carretera ya q’esa casa estaba o esta en una loma, los muebles eran antiguos, había un teléfono de pared negro q’ oí decir q’no funcionaba, en esa casa nadie habitaba, alli pasamos como una semana. Una noche ellos salieron y nos dejarón solas y ya cuando estabamos acostadas, comenzamos a oir q’ alguién caminaba por el pasillo, se escuchaban q’ las ventanas de vidrios las abrían y cerraban con fuerza y las puertas de las casa también en el momento q’ repicaba y repicaba sin cesar el teléfono y se escuchaba una aljaraka como q’había mucha gente y un perro debajo de la cama ahullando, recuerdo q’mi hermana y yo nos embozamos y comenzamos a sudar y a temblar del miedo, las luces estaban encendidas. Desde ese momento yo no volví a saber nada ni nuncaa había oido decir nada, hasta en los años 80 leí en un diario en Nicaragua acerca de la experiencia q’ habían vivido unos militares sandinistas en ese sector y se me vino el recuerdo yo pensé q’era la misma casa, pero hoy q’he leido su relato me doy cuenta q’ ese misterio existe en todo ese sector. Gracias por su documentación y es una lástima q’ no hayan preservado esas casas q’ tanta historias tienen. Creanme q’lo q’yo viví allí no fue un sueño fue una cosa tan real, q’lo recuerdo como q’fue ayer.

  7. Martín Maltez Rivas

    Don Orlando: No tengo el gusto de conocerle, pero antes de continuar déjeme decirle que tengo 41 años y es el tiempo que tengo de vivir en El Crucero. Usted por lo que leí tiene mucho conocimiento sobre este lugar, por lo que creo que debe haber conocido a mis padres: ellos eran José Dolores Maltez Chávez (Lolo Maltez) y Martina Rivas de Maltez. Mi papá era Contador y hablaba inglés y fue el pagador de los trabajadores que hicieron la Carretera Sur. Tal vez como mayor referencia, sepa que ellos iniciaron un negocio que fue de mucho éxito y muy conocido llamado “La Agencia”; la casa donde estuvo aún es nuestra al inicio de El Crucero, subiendo de Managua. Mi papá murió el 22-06-94 y mi mamá el 17-08-2001. Me gustaría saber si los conoció o al menos la referencia del negocio. Yo soy Abogado y Notario Público, y soy el menor de 8 hermanos.
    Finalmente, déjeme darle las gracias por dar a conocer al mundo, este bello lugar llamado El Crucero donde hoy en día los gobernantes no han entendido todavía que hay que “explotar” su caudal como destino turístico. Espero pronto terminar un libro que vengo preparando sobre la historia de este lugar, donde he investigado que hay haciendas que datan desde el Siglo XIX.
    Saludos,

    • william Ricardo Aguilar Cordoba

      buenas tardes mi querido amigo y paisano saludos mi nombre es william ricardo aguilar cordoba hijo menor del Dr Julio ricardo Aguilar Montalban saludos desde venezuela

    • F. Rivas

      Me recuerdo muy bien del negocio La Agencia y tengo un leve recuerdo de su padre Don Lolo. Mi padre era amigo de su familia. Muchas veces parabamos en este local para abastecernos cuando ibamos a pasar vacaciones en la zona. No se si mi padre era familiar de su madre. El se llamaba Francisco Rivas; era medico. En esa epoca teniamos una casa en esa zona, justo antes de la interseccion que va para San Rafael del Sur y Diriamba. Saludos. F. Rivas

    • Oscar Martinez A.

      Conoci desde chavalo ¨La Agencia¨ La recuerdo como que hubiera sido ayer. Yo era miembro del MotoClub de Nicaragua y por ahi pasabamos con grupo de amigos comiendo y comprando cosas para el trayecto. Ya sea que fueramos al mar o bien a San Rafael del Sur a ver a algunas amigas. Era una parada obligagtoria. Que Dios tenga en su reino a sus papas, los que desde luego conoci.

  8. Mario Cruz

    No se si estoy equivocado pero yo pasaba en bus y desde lejos podia ver esa casa, cada vez que iva de Managua a Las Pilas Donde mi familiares eran propietarios de una pequena finca . Generalmente escuchaba comentar a los adultos que en esa casa asustaban y yo me aterrorisaba al pensar que el bus se descompusiera al frente de ahi. En ese tiempo de los 83 hasta el 86 yo tenia como 8 anos de edad. Ahora resido en California y estas historias me hacen extranar de cierta forma ese lindo lugar. Me acuerdo que la casa tenia un color verde claro o marino estare equivocado?.. y si era cerca del Boquete.

    • william Ricardo Aguilar Cordoba

      buen dia mi estimado amigo no amigo la casa siempre se pinto de color blanco y los detalles de madera y teja de barro era lo q predominaba saludos

  9. Pingback: Un lugar embrujado: Quinta Angélica en Nicaragua | Misterio Vivo

  10. Ramzeth

    Cierto un libro,una pelicula,un hotel para Ver y leer su hitoria desde el mismo lugar de los hechos.

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