Let´s twist again

Chubby Checker

 

Comencé a ir a fiestas a inicios de los sesenta.  Al comienzo iba, como dicen, de “oyente”, pues no sabía bailar y en esos tiempos en las escuelas no enseñaban baile, ni folklórico ni nada parecido, por lo que cada quien tenía que ingeniárselas para aprender lo básico de los bailes de la época.  La única pieza que llegué a bailar de niño fue “La Raspa”, aquel baile folklórico de Veracruz, México y eso porque mis primas Giselle y Silvia sabían cómo era el asunto y me enseñaron; sin embargo, eso no me sirvió luego pues era algo que no se estilaba.  Así que por algún tiempo me dediqué a sentarme a ver bailar y a estar pendiente de los sándwiches y gaseosas que repartían.  La inseguridad me hacía pensar que eso de bailar era “avión” y que aprender la técnica era algo así como pilotear una cápsula espacial.

Fue en una fiesta en casa de los Vega, si mal no recuerdo era el cumpleaños de Julio Alejandro y estaba prácticamente toda la juventud de San Marcos.  Y ahí estaba yo de “oyente”, dando cuenta de las coca colas y los bocadillos, cuando Mina Herrera, una amiga de la familia y madrina de mi hermano Eduardo, me miró sentado y me preguntó por qué no bailaba.  -Porque no sé, le respondí- y ni corta ni perezosa me agarró como a un espantapájaros y me enseñó los rudimentos coreográficos y en un dos por tres empecé a bailar.  Solamente boleros y baladas, pero eso ya era un adelanto.  Cuando tocaban un chachachá, mambo o cualquier otro ritmo que implicara bailar “suelto”, me iba al dogout a esperar que de nuevo pusieran otra “agarrada”.

Una noche en el Teatro Julia, antes de comenzar la película pasaron un noticiero que de vez en cuando llevaban de “ipegüe” las películas.  Recuerdo que comenzaba con un avión de Lufthansa aterrizando, se abría la puerta del mismo y una guapa azafata, vestida impecablemente, salía sonriendo y mostrando un letrero circular que decía “El mundo al instante”.  Claro que no era al instante, pues las noticias ya eran un tanto obsoletas cuando llegaban al pueblo, pero después de todo era un contacto con el mundo exterior.   En esa ocasión, la noticia principal se refería a un ritmo que estaba volviendo loca a la juventud de esa época y se llamaba Twist.  Se miraba en el noticiero locales inmensos en donde centenares de parejas bailaban al ritmo de una música pegajosa, un tanto parecida al Rock and Roll, a través de giros de las caderas y los pies, manteniendo el torso derecho.  Nos impresionó mucho la noticia y una pariente del proyectista, lo convenció para retener el noticiero en el pueblo y lo presentó varias veces más.

Cuando alguien consiguió el primer disco de twist, inmediatamente se convocó a una fiesta sin pretexto aparente y todo el mundo comenzó a bailar el nuevo ritmo.  Como todos iban a empezar de cero y era relativamente fácil el asunto, también yo me lancé al ruedo con buen suceso.  Ahí fue donde conocimos a Chubby Checker, que se convertiría en el Rey del Twist, título que mantiene a la fecha y por varios años bailamos los éxitos que iba sacando el ídolo:  The twist, Let´s twist again, Pony Time, The fly, Slow twistin´, Limbo Rock, Popeye, Havana Gila y varios más.  A pesar de que en poco tiempo llegaron las versiones en español como Despeinada de los Hooligans, El twist de la gallina y varias de los Teen Tops, para todos el Rey siempre fue Chubby Checker y sus temas siempre eran los preferidos.  A medida que pasaba el tiempo, la técnica del Twist se iba depurando y cada quien desarrollaba mejores pasos y algunos realizaban lances de fantasía, especialmente cuando ponían The fly (La mosca) que hacía que algunos imitaran los movimientos espasmódicos del díptero.

Por varios años el Twist fue el ritmo juvenil que predominó en los bailes; salieron otros ritmos pero ninguno hizo que los jóvenes se animaran a practicarlos, como el Mashed Potato, el Watusi, el Jerk, el Shake y varios más.  No obstante en algún momento de mediados de los sesenta, el Twist tuvo que competir con la cumbia, que de manera arrolladora se infiltró en los bailes y muy pronto fue la reina de todos ellos.  Sin embargo, el ritmo juvenil moderno que logró desplazar al Twist fue el Go-go, que trajo consigo un cambio radical no sólo en el ritmo, sino también en la moda y marcó el inicio de las discotecas, ahí fue donde se empezó a ver chicas con minifaldas o hotpants, botas altas de charol, algunas de ellas metidas en una jaula.

Ya en los setentas, el Twist quedó en el olvido y la música experimentó cambios significativos aunque el baile cayó en una tendencia de “free style” y ya nunca nadie le puso mucha mente a una corriente definida.

En el año 1994, Quentin Tarantino dirigió la película de culto: Pulp Fiction, conocida en español como Tiempos Violentos y que fue protagonizada por John Travolta, Bruce Willis, Samuel L. Jackson y Uma Thurman.  En dicho film, Vincent Vega (Travolta) acompañado por Mia (Thurman) van a un restaurante ambientado en los años cincuenta en donde se está llevando a cabo un concurso de Twist.  Vincent y Mia participan en el concurso y bailan You can never tell, de Chuck Berry.  Es significativo que Tarantino no hubiese escogido un Twist de Chubby Checker.  En el baile, la pareja pasa del Twist al Rock and Roll y luego al Batusi, que es un baile ideado por Adam West cuando interpretó a Batman en los sesenta y hacía su propia versión del Watusi, es ahí donde aparecen los famosos pasos con la “V” horizontal sobre los ojos, que Travolta se encargó de revivir.

Después de Pulp Fiction no es extraño que en una fiesta que se le quiera dar un toque “retro chic” se interprete un Twist y ahí Chubby Checker vuelve a ponerse la corona y a exclamar: Let´s twist again y ahí vamos nosotros, a mover el esqueleto, haciendo a un lado cualquier conato reumatoideo, rememorando aquellos inolvidables tiempos.

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3 comentarios

Archivado bajo cine, Nicaragüense

3 Respuestas a “Let´s twist again


  1. Hola, Orlando.

    No he visto Pulp Fiction, prestaré atención para hacerlo.

    Es muy bueno bailar, tanto para el cuerpo como para el alma.

    Actualmente puedo entusiasmarme con una salsa y con un merengue. Lo que me ha encantado desde que la oí por primera vez es la cumbia, es como si dentro del cuerpo tuviese una especie de resorte que me impulsa.

    Salud♥s

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  2. A.L. Matus

    Al ser el twist un baile más fácil que el Rock ´n Roll, tuvo una mayor aceptación en la juventud, además que los padres de familia lo miraban con buenos ojos pues no había contacto entre las parejas y no habían pasos atrevidos. Como dato curioso, cuentan que Uma Thurman sufrió un patatús cuando iba a bailar el Twist con Travolta, pues creía que nunca estaría a la altura del astro de la música disco, aunque en realidad Travolta nunca fue un gran bailarín.

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  3. Javier Castillo del Carmen

    A principios de la decada del noventa se celebraron en Greenville NC los juegos olimpicos estatales llamados Olimpiadas Especiales en las que compiten personas con incapacidades. En la ceremonia de inauguracion el artista principal fue Chubby Checker y alli se escucho el Let’s Twist again y jovenes y adultos que nunca habian visto a Chubby o bailado su musica se contorsionaban en el terreno del estadio de East Carolina University

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