El Órgano Melódico

Juan Torres 3335

Allá en los años cincuenta, las películas mexicanas llenaban el Teatro Julia de San Marcos.  En una ocasión en que presentaban una de esas cintas, mitad melodrama, mitad revista musical, cuyo nombre no viene a mi memoria, pero sí que participaban grandes estrellas como Agustín Lara, Pedro Vargas y varios más, en uno de aquellos centros nocturnos que servían de marco a las presentaciones musicales del film, un locutor anunció a un jovencito invidente que hacía maravillas con el órgano.  El público sanmarqueño se quedó estupefacto al ver al joven organista arrancar su presentación haciendo “cantar” al órgano el famoso bolero cubano de Gonzalo Roig y Agustín Rodríguez, Quiereme mucho, al final del cual el público de la película le rendía un tremendo aplauso al muchacho.  Un fuerte murmullo inundó el teatro, pues el público no terminaba de tragarse la campanilla del asombro al admirar al órgano cantando; al final, algunos se sumaron a los aplausos del film, otros rieron, otros simplemente pujaron, el caso es que ya nadie le puso cuidado al resto de la película y por mucho tiempo, el órgano parlante fue el tema central de conversación en el pueblo.

Mi madre, al ver mi asombro, me explicó que los órganos modernos tenían ciertas palancas que permitían imitar sonidos de otros instrumentos y que mediante cierta técnica de manipulación podía acercarse, con ciertas limitaciones, a la voz humana y Ernesto Hill Olvera, que era el nombre del organista invidente, era uno de los pocos músicos mexicanos que habían desarrollado esa técnica, por lo que se había hecho famoso en su país y luego mediante el cine en todo el mundo de habla hispana.

En efecto, el protagonista de este fenómeno, sin restarle méritos a Ernesto Hill Olvera, era el órgano Hammond.  Este instrumento fue desarrollado por el inventor norteamericano Laurens Hammond a inicios de los años 30 del siglo pasado, basado en principios de electromagnetismo.  El sonido se enriquecía integrándole al órgano, de manera opcional, el sistema Leslie de parlantes giratorios.   Este instrumento montado sobre un mueble tenía dos teclados de cinco octavas y un sistema de pedales para llevar el bajo.  Encima del teclado superior, sobre el mueble, tenía un juego de barras que podían manipularse hacia fuera y que modificaban las armonías de los sonidos originales del órgano, imitando a otros instrumentos.  El Hammond vino a revolucionar la música de este instrumento, por su versatilidad y portabilidad y después que por mucho tiempo fuera un instrumento casi exclusivo de las iglesias, fueron muchos los géneros musicales que lo adoptaron, como el jazz, el rock, el soul y en general la música popular.

A comienzos de los años sesenta, se puso de moda en Nicaragua Alfonso Morquecho, un organista mexicano que interpretaba las famosas “Tandas de Morquecho” que no eran otra cosa que popurrís que presentaban lo más selecto de la música popular de aquel tiempo.  En las radioemisoras de esa época era muy solicitado y el disco se vendió bastante bien.  La tía Leticia lo había conseguido y recuerdo que en la portada traía una foto del músico, muy parecido al Carnal Marcelo de Tin Tan, montado en una bicicleta mediante la cual arrastraba su órgano (Hammond).  Tal vez el tema más conocido de Morquecho fue la versión que realizó del tema que hiciera famoso Pedro Infante: Qué te ha dado esa mujer y que la empresa farmacéutica Bayer tomó como fondo musical para promover las pastillas Helmitol, que por mucho tiempo fue la panacea para los padecimientos renales.  Tal vez algunos recordarán que en dicho anuncio entraba el órgano de Morquecho con las primeras notas de la citada canción y posteriormente un locutor con voz preocupante decía: -¿Le duelen los riñones? ¿Siente ardor en las vías urinarias? ¿Sufre de micciones nocturnas? Tome Helmitol de Bayer.

En la segunda mitad de los años sesenta, cuando la cumbia estaba en todo su furor, apareció en escena un organista venezolano, invidente, llamado Tulio Enrique León, que hizo vibrar al público con su órgano Hammond y sus versiones de La Pollera Amarilla, El Huerfanito, La vaca lechera, Yolanda y El Cable Submarino que eran infaltables en las roconolas de todo el país.  En lo particular yo prefería Dulce Veneno, que en su momento había interpretado Miltinho y que en una excelente versión en órgano aparecía en el álbum de Tulio Enrique: Dentro del Ritmo.

A mediados de 1968, mi madre trajo de México un long play de un organista que interpretaba música popular en lo que él llamaba El Órgano Melódico.  Ese primer álbum tenía música de Armando Manzanero y su estilo era bastante depurado por lo cual fue de la preferencia de toda la familia.  Su nombre era Juan Torres, originario de Guanajuato, México y  había estudiado música sacra incursionando luego en la música clásica.  Torres vivió un tiempo en Europa, principalmente en Italia y se especializó en el órgano Hammond B3, con el cual empezó a explorar la música popular.  A pesar de que en México desde finales de los cincuenta comenzó a aparecer en programas de televisión y en teatros y con la misma técnica de Hill Olvera también logró hacer “cantar” a su órgano, en Nicaragua no apareció sino hasta 1968 a través de sus discos.  Nosotros compramos todos los álbumes que iba sacando, pues cada vez nos impresionaba con sus ejecuciones, abarcando varios ritmos, bolero, samba, bossa nova, ranchera, vals, balada, pasodoble, entre otros.  Los primeros álbumes los ejecutó con un Hammond B3, sin embargo luego cambió al Hammond X66, que era la versión más lujosa e innovadora del órgano producido por la casa Hammond y que debido a su alto costo, eran pocos en el mundo que lograron adquirirlo.

Muchos mitos se fueron creando alrededor de Juan Torres, especialmente respecto a las capacidades de su órgano.  Al inicio, el sonido del instrumento era el básico del órgano con el acompañamiento normal de su caja de ritmos, sin embargo, cuando cambió al Hammond X66 se empezó a manejar que el órgano era capaz de reproducir e imitar a la perfección el sonido de cualquier otro instrumento y que la música que interpretaba Juan Torres emanaba toda de su órgano.  Sin embargo, luego se llegó a clarificar que Juan Torres se acompañaba de un grupo con metales y luego integró guitarras eléctricas, bajo, percusiones y batería y para las canciones rancheras incluía la participación de un mariachi.  Es interesante saber que Juan Torres de vez en cuando cantaba y no le salía mal el asunto como es el caso de su interpretación de La hora de pensar en ti.

Juan Torres llegó a grabar un total de 79 discos de larga duración en una carrera que finalizó hasta su muerte en el año 2003.  No obstante, en Nicaragua el auge del órgano melódico llegó a su fin a mediados de los años setenta.  En ese lapso, surgieron algunos organistas locales, que al igual que todos, iniciaron como pianistas especializándose luego en el manejo del Hammond.  Entre ellos destacan el Profesor Manuel Mojica, fundador y director del famoso grupo Los Solistas del Terraza que tuvo un gran suceso en los años sesenta, especialmente cuando acompañó a la gran cantante Adilia Méndez, sin embargo, cuando quiso ampliar su grupo no tuvo el éxito deseado y optó por seguir los pasos de Juan Torres y empezó a tocar en fiestas tan sólo con el órgano.  El éxito del Órgano Melódico ayudó que esta innovación fuera preferida en muchas fiestas en todo el país, pues la música era versátil pero tranquila y facilitaba la celebración de eventos en casas de habitación en donde el órgano era ideal por su tamaño y capacidades.  Otro organista que también incursionó en el ambiente musical fue el Profesor Guillermo Montiel, ex seminarista y virtuoso del piano que logró descobijar los secretos del órgano y amenizaba con gran éxito las fiestas de esos tiempos.  También habría que incluir al gran organista diriambino Mike González, bastante joven en aquellos años, quien había estudiado música en los Estados Unidos por lo que su técnica, además de su repertorio era más completa. Luego surgieron otros organistas que también con muy buen gusto siguieron los pasos del órgano melódico.

En los años setenta, gracias al trabajo de investigación de Bob Moog, el sintetizador, que producía el sonido electrónicamente manipulando corrientes eléctricas o de frecuencia modulada, logró desplazar la órgano Hammond e iniciar una nueva generación en el sonido musical.  Con la aparición de la interfase MIDI y el secuenciador emergieron las nuevas joyas como el Yamaha DX7 y luego todas las series de Roland, Korg, Clavia y Casio entre otros.

En 1984, el gran músico invidente norteamericano Stevie Wonder incluyó en su album The woman in red, soundtrack de la película del mismo nombre, una canción que alcanzó los primeros lugares de popularidad I just call to say I love you, en la cual como una innovación utilizó un emulator para hacer hablar al Yamaha Fx2.  No sabía Stevie Wonder que treinta años antes Ernesto Hill Olvera ya hacía esas travesuras con su órgano. 

En fin, del Órgano Melódico para acá ya ha llovido un buen rato, sin embargo, aún en estos tiempos en que la música ha evolucionado de manera tremenda, en estos fines de semana soleados de Managua, se antoja esperar el mediodía, en una hamaca, con una generosa dotación de cervezas bien heladas y dejar que el maestro Juan Torres regrese a nuestros oídos con aquellos inolvidables temas: Tristeza, La chica de Ipanema, Brasilia, Sin Final, Meditación, Marea baja, Luna de Xelajú, Sombras, Tema de La Zorra, Extraños en la noche y tantos temas más, añorando tiempos dorados cuando las plagas eran pocas.

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10 comentarios

Archivado bajo cine, cultura, Mùsica, radio

10 Respuestas a “El Órgano Melódico


  1. Hola, Orlando, disfruté plenamente tu estupendo artículo. Escuché mis favoritas Lamento borincano -en una versión que no conocía- , La pollera amarilla -me encanta la cumbia y ésta sonó mucho-, Luna de Xelajú -de mis preferidas…Bien, ha sido un BANQUETE MUSICAL.

    No conocía La hora de pensar en ti. Ni recuerdo el anuncio de Helmitol, pero la música de Morquecho, me agrada y la recuerdo mucho, no dispongo de ella.

    Muchas, muchas gracias.

    ♥♥

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  2. A.L. Matus

    Muy completo su artículo. Aparentemente una de esas compañías japonesas Yamaha o no se cual compró a la Hammond y siguen produciéndolo en varios estilos. Parece que Mike González sigue tocando. Felicidades

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  3. Oswaldo Ortega

    Realmente yo nunca encontré esa presunta relación entre el ardor en la vías urinarias y el tema “Qué te ha dado esa mujer”, pero bueno, vamos a dejar eso para comentar que es muy raro que los organistas nicaraguenses no hayan dejado grabado ese exquisito repertorio con que tornaban
    cualquier reunión en un feliz acontecimiento. Mike González fue un músico de gustos refinados y para la época demasiado evolucionado en estilos que ni siquiera más entendidos podían soslayar. Muy ilustrativo este artículo !

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  4. Cuaresmeño

    Te felicito por tu relato.. Dí con él derivado de la intensa búsqueda que hago en la red, acerca del maestro Juan Torres, y me da gusto que en tu país se le reconozca, por mi parte, yo ya escuché a los otros organistas que tú mencionas.
    Felicidades !!!

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  5. Cuaresmeño

    Felicidades por tu artículo. Dí con él derivado de la intensa búsqueda que hago en la red acerca del maestro Juan Torres.
    Me dio gusto saber que en tu país también lo escuchaban.

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  6. 8A

    Hola Orlando, me encantó leer partes de la historia y la vida del Hammond diferentes de las habituales y más sonadas.

    Por cierto, la compañía japonesa que compró Hammond fue “Suzuki”.
    Si os apetece, os invito a visitar mi nuevo blog dedicado al Hammond.

    Saludos desde España.
    http://organohammond.blogspot.com/

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  7. Muy interesante. Juan Torres fue para mi toda una institucion, me inspiro a aprender a tocar organo por mi cuenta. Juan Torres fallecio en 2002 pero su musica vivira por siempre

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  8. La pelicula se llamaba Besos Prohibidos estelarizada por Ana Luisa Peluffo y Luis Aguilar

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  9. acabo de comprar un L.P.,el de las Tandas de Morquecho,y muchas gracias por describir su importancia musical histórica.

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  10. sara

    hola
    Estoy interesada en contactar a algun organista que toque hoy en día con la técnica del órgano que habla. Si tu tuvieras información te agradecería que me la pasaras, porque soy programadora de un festival y queremos contratar a un músico que domine esa técnica
    gracias

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