TOCALA OTRA VEZ, SAM

casablanca

Pareciera que el cine ha dejado de tener la influencia que en algún momento tuvo sobre la música popular a través de los temas de películas. Tal vez el último tema arrollador que captamos en Nicaragua fue My heart will go on, que inmortalizara Celine Dion en la película Titanic. Unos años antes, la gran Whitney Houston llevó a la cima de la popularidad la romántica versión de la canción country de Dolly Parton, I will allways love you, tema central del film El Guardaespaldas. Estos sencillos alcanzaron los primeros lugares de las listas de éxitos a nivel mundial y en aquellos países en donde se acostumbra acompañar los funerales con algún tema musical, estas dos canciones se encuentran entre las más solicitadas.

Sin embargo, es muy difícil que alguien recuerde el tema principal de Quantum of Solace, la última película de James Bond. A mí, en lo particular lo único que se me quedó grabado fue el hecho de que intervino Alicia Keys. Un tanto diferente a lo que sucedía cuando estos temas eran interpretados por Shirley Bassey, Matt Monroe, Tom Jones, Louis Armstrong, Wings, Carly Simon o Sheena Easton.

Los temas de películas tienen una larga historia. A partir de la aparición del cine sonoro, la banda musical de muchas películas constituyó uno de los principales elementos de su éxito. En su momento, alcanzaron una popularidad notoria los temas de las películas Lo que el viento se llevó; Over the rainbow de El Mago de Oz, así como As time goes by, famoso tema de la recordada cinta Casablanca.

Uno de los primeros recuerdos que tengo de mi niñez fue cuando estrenaron en San Marcos, allá por 1953 o 1954, la película Candilejas (Limelight). Claro que decir estreno es sólo una forma de hablar, pues en esa época la película sólo se presentaba una vez, así que era debut y despedida. Para el pueblo era un acontecimiento presenciar la primera película parlante de Charles Chaplin, quien había postergado su incursión en el cine sonoro por tanto tiempo. Mi madre me llevó a verla y convenció a mi abuelo Emilio para que fuera. Como una especial deferencia para ella, aceptó y por primera vez se le miró en el cine, pues él no dejaba que nada le arrebatara la magia de la lectura. Así que en medio de un cine abarrotado, como pocas veces en el pueblo y más que nada asombrado por la presencia de mi abuelo, miramos esa joya del cine, disfrutando al mismo tiempo el tema musical de la película, que había compuesto el propio Chaplin y que veinte años después ganara el Oscar por mejor tema musical. Recuerdo también que en la década de los cincuenta, las radioemisoras nicaragüenses por un buen tiempo incluyeron a Candilejas entre sus preferidas. Años más tarde, conocimos las versiones de Julio Iglesias, José Augusto, José José, Alfredo Kraus, Simone, y Nicola Di Bari, siendo la de José Augusto la que por 1975 alcanzara la mayor popularidad, con un estilo que hizo que muchos llegaran a confundirlo con Roberto Carlos.

Uno de los temas que en su época más impactó al público nicaragüense fue sin duda la marcha Colonel Bogey, de la película El Puente sobre el Río Kwai. Esta marcha, a pesar de que data de 1914, fue dada a conocer internacionalmente por esa película, aunque en sus versiones originales contenía una letra un tanto soez. El film fue estrenado en Nicaragua a finales de los años cincuenta y lo que más impactó al público fue indudablemente el tema musical, que en la película es silbado por los prisioneros de guerra en poder de los japoneses. La marcha tenía un carácter pegajoso, de tal manera que para esa época en cualquier lugar del país, se escuchaba a alguien silbándola. Algunas bandas de guerra de esa época tenían versiones para lira. El famoso cine Trebol de la vieja Managua, tomó esa marcha para tocarla diariamente después de cada función, con el fin de que los asistentes abandonaran la sala con ritmo marcial, independientemente de la calidad de la película que acababan de ver.

Poco tiempo después presentaron en el pueblo la cinta El Alamo, con John Wayne, cuyo tema musical es una de las canciones más tristes que se hayan producido o por lo menos, que yo haya escuchado. El tema se llama The green leaves of summer y la mejor versión fue la de The Brothers Four. Resulta que alguien tomó la melodía de dicho tema y le cambió la letra, poniéndole algo de carácter religioso que hablaba de perdón, clemencia y piedad, de tal forma que la canción era profunda y dramáticamente más triste. Esta versión la conocí en el Pedagógico de Diriamba en donde se cantaba en las misas vespertinas y era impresionante escuchar al coro compuesto por toda los alumnos de secundaria interpretarla en aquellas grises tardes invernales.

En 1967 llegó a Nicaragua una película cuyo tema logró arrancar las más grandes emociones a los cineastas. Era la época cuando el director italiano Sergio Leone sorprendió al mundo con un nuevo estilo dentro del género de las películas de vaqueros y que se conoció como Spaghetti Western. El capítulo final de la trilogía iniciada con Por unos dólares más, El bueno, el malo y el feo rompió todos los records de taquilla. Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach lograron cautivar al público de ese entonces, quien por mucho tiempo repitió hasta la saciedad el tema musical compuesto por Ennio Morricone. En cualquier rincón de Managua, desde la acera del Cementerio Central hasta la Gasolinera del Triángulo en el Oriental, se escuchaba un silbido con la pegajosa tonada de esa película. Los más sofisticados sorprendían a los asistentes de un cine, provocando el sonido con las manos juntas, acercándose sorprendentemente al piccolo de la versión original. Cabe aclarar que en esos tiempos más personas tenían acceso al cine, pues había para todos los gustos y presupuestos, desde los de lujo como el Margot, el González, el Alcázar, el Aguirre, el Cabrera, que costaban el equivalente a un dólar, hasta el Trébol, el América o el Alameda que valían en gayola el equivalente a diez centavos de dólar.

Los sesentas y setentas fueron una época florida para los grandes temas de películas, basta mencionar; Moon River de Breakfast at Tiffany´s, Más de Perro mundo, los temas de Zorba el Griego y Nunca en domingo,  The shadow of your smile de The sandpipers, Un hombre y una mujer, Vivir por vivir, El Tema de Lara de Dr. Zhivago, Gotas de lluvia sobre mi cabeza de Butch Cassidy and the Sundance Kid, Anónimo Veneciano, Esta es mi canción, compuesta por Charles Chaplin para su película La condesa de Hong Kong, el tema de El Padrino de Nino Rota, el tema de The fox de Lalo Schifrin; The first time ever I saw your face, cantada por Roberta Flack en la película Play Misty for me con Clint Eastwood; The sounds of silence y Mrs. Robinson de El Graduado, en la interpretación de Simon y Garafunkel, la banda sonora completa de Bilitis, compuesta por Francis Lai, al igual que Love Story, Everybody´s talking interpretada por Nilsson en Midnight cowboy, Cotton Theme, de Bless the beast and the children conocido como El Tema de Nadia; The way we were, New York, New York y tantas más.

En mi apreciación personal la película que vino a constituir un parte aguas entre el cine de los setenta y el de los ochenta fue American gigoló, con Richard Geere. Producida arrancando la década de los ochenta marcó una diferencia en el estilo de manejar el cine. La banda sonora también vino a marcar un cambio significativo en la música; basta recordar el tema principal Call me, que interpretó genialmente Blondie. Siguió en la misma línea musical las bandas sonoras de Fama y Flashdance. Se observó también, más o menos a partir de ese entonces, la tendencia a introducir viejas canciones como temas de películas, incluyendo piezas clásicas como el concierto de mandolinas de Vivaldi en Kramer contra Kramer y no se diga el repertorio completo de Frank Sinatra en infinidad de cintas. También habría que recordar el éxito que logró la inclusión como tema de la película Ghost el clásico tema Unchained Melody.

En la actualidad, la banda sonora continua siendo un elemento clave en la producción de determinada película, sin embargo, tal vez no son compuestas con miras a llegar a las listas de popularidad, excepto quizás las producciones animadas de Disney, como fue el caso de El rey león. Esto no demerita al trabajo de grandes compositores como John Williams o bien Gustavo Santaolalla, de quien disfrutamos extraordinarios temas en los films Diarios de motocicleta, Brokeback mountain o Babel. El caso, sin embargo, es que muy pocos se acordarán del tema The blinding sun de Babel o de la adaptación de la magnífica pieza de Sakamoto: Bibo no aozora que acompaña parte de la historia de la joven japonesa en esa misma cinta.

Se puede encontrar en el mercado una serie de antologías de temas de películas, a bajo costo, de tal suerte que se puede contar con una interesante colección de aquellos magníficos temas. Así que si algún sábado por la tarde se siente nostálgico, puede prepararse un trago y sentarse a escuchar, por ejemplo, el Tema de Lara, que lo llevará de la mano a los maravillosos días de fines de los sesenta y después de algunos tragos y de varias veces de escuchar la pieza, podrá decir aún, al estilo de Humprey Bogart o Ingrid Bergman, quien usted prefiera: Play it again, Sam. (Tócala otra vez, Sam).

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5 comentarios

Archivado bajo cine, Mùsica, Nicaragüense, radio

5 Respuestas a “TOCALA OTRA VEZ, SAM

  1. Hola, Orlando. He disfrutado mucho este post y seguro volveré para escuchar las canciones -muchísimas gracias- cuyos enlaces has colocado. Extrañé el tema de “Zorba, el griego”, es un tema que me gusta escuchar cuando me siento triste, desanimada, recordando la estupenda escena de Alan Bates y Anthony Quinn donde los postes de madera caen tirando por el suelo su inversión y ellos ríen y bailan con mucho entusiasmo.

    La película El puente sobre el río Kwai la vi hasta hace pocos años, pero la marcha la conocí de una forma singular. En el pueblito donde vivía contrataban de vez en cuando a una banda de un pueblo vecino para musicalizar las procesiones religiosas ¿? y cuando oí por primera vez la marcha que solían tocar me encantó. Muchísimos años después supe el origen de la misma.

    La canción ¿Alguna vez has amado realmente a una mujer? de Bryan Adams, canción tema en la película Don Juan de Marco me cautiva (como la película misma). Precisamente en el enlace del blog de Armida Leticia veo que la colocó http://universopersonal.blogspot.com/2008/12/alguna-vez-has-amado-realmente-una.html
    Dicho sea de paso, después de Yesterday de The Beatles es mi canción de todos los tiempos. No dejés de visitar esta entrada que te menciono.

    Te agradezco mucho todo el trabajo que te has tomado para escribir esta estupenda entrada. Sé que lo hacés con todas, pero ésta es especial.

    Salud♥s

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  2. Oswaldo Ortega

    Play ir again Sam! Dooley Wilson el famoso Sam de la inmortal cinta fue contratado por un famoso hotel para una temporada de actuaciones, la primera noche que se presentó fue conducido inmediatamente al piano y preguntado si deseaba probarlo antes,respondió: “Me da igual, de todas formas yo no se como tocar” – Se trata de una broma – argumentó el empresario – “En serio, soy un actor , no un pianista”. He visto Casablanca muchas veces y cada vez aparece Sam sentado al piano pienso igual que el empresario : “You must be f%**& kidding” Excelente blog ! Creo que se te pasó uno de aquellos grandes temas : Black Orpheus .

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  3. ortegareyes

    Quiero agradecer los aportes que van llegando y que enriquecen el Post. En realidad, la ansiedad por publicar un nuevo post le hace a uno bloquear la mente, de por sí ya un poco recubierta de Teflón. Tiene razón Melba, habría sido imperdonable omitir Zorba El Griego y edité el post para agregarlo además de Nunca en Domingo. Además de su jocosa anécdota sobre Doodley Wilson, mi hermano Oswaldo me recordó otra banda sonora imperdonablemente omitida como es la de Orfeo Negro, en especial los temas Mañana de Carnaval y Tristeza. Habría que reconocer también el trabajo de Henry Mancini y tantos temas de películas que nos dejó como legado. También debo de admitir que traduje el título del post, basado en la famosa “misquotation” de Casablanca aún corriendo el riesgo de que califiquen de alburero, para no parecer fatuo con títulos en inglés.

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  4. Ovidio Abelardo

    Excelente paseo, lo disfruté mucho. Se que es imposible ponerlo todo, pero un soundtrack que persistió en las radios de los 60 tanto como su filme (creo que ha sido la película que más ha durado algun cine del país) fue las de La Novicia Rebelde

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  5. Oscar Martinez

    Cuanto conocimiento Don Orlando!! Mire la película Casablanca hasta en la década de los ’90 a pesar de que fue filmada en 1942. Me impresiono mucho su fondo romántico, interpretado por dos grandes actores: Ingrid Bergman y Humphrey Bogart. Sencillamente inolvidable . Oh! Y que belleza la de Ingrid interpretando el papel de Lisa. Cuanta nostalgia y cuanto romanticismo al escuchar el tema “As time goes by”
    You must remember this
    A kiss is still a kiss
    A sigh is just a sigh
    The fundamental things apply
    As time goes by
    De las mejores peliculas que he visto en mi vida!
    Gracias nuevamente Don Orlando!

    Saludes especiales,

    as time goes by
    As time goes by

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