Los traidores

Dicen los italianos con cierta razón: Traduttore, traditore, es decir, traductor, traidor y es que la traducción, según algunos es un verdadero arte, pues es necesario no sólo el conocimiento cabal de las dos lenguas, sino que también las sutilezas culturales tanto de la lengua de origen como la de destino, por lo tanto, un trabajo de traducción mal realizado, puede traicionar el espíritu de la expresión original.

A propósito de la reciente muerte de Paul Newman, que trajo un sinfín de reseñas sobre su legado artístico, recordaba algunas joyas de la traducción en el título de algunas de sus películas. Quizá el caso más evidente sea “Dos hombres y un destino” título con el que nos llegó la película “Butch Cassidy and the Sundance Kid”, que disfruté en el cine Ruiz de la vieja Managua. Muchas veces traté de imaginarme el razonamiento de los encargados de traducir los títulos de las películas norteamericanas para el público de habla hispana, sin encontrar ningún razonamiento lógico por el cual dicha película no pudo haberse llamado simplemente Butch Cassidy, tal como muchos la recuerdan en la actualidad. Tal vez esos genios nos consideraron poca cosa para asimilar un nombre como Butch Cassidy o demasiado aficionados a la filosofía para encontrar en “Dos hombres y un destino” un tema de reflexión sobre la vida de estas dos leyendas norteamericanas. Lo mismo sucedió con “Fat Man and Little Boy” traducida como “Creadores de sombra”, “Drowning Pool” que nos llegó como “Con el agua al cuello”, “The life and times of Judge Roy Bean” conocida en español como “El juez de la horca” o “Slap Shot” que en muchos países se conoció como “El castañazo”. El único caso en que podría exculparse al traductor sería la magnífica película “Cool Hand Luke” que acertadamente fue traducida como “La leyenda del indomable” título que refleja de mejor manera el espíritu de dicha película.

De la misma forma, en toda la historia del cine, encontramos ciertas traducciones que no tienen el menor sentido lógico:

North by the northwest Intriga Internacional

The sound of music La novicia rebelde

The Manchurian candidate El embajador del miedo

Shane El desconocido

Wuthering Heights Cumbres borrascosas

Easy Rider Buscando mi destino

Pulp Fiction Tiempos violentos

Alien El octavo pasajero

Dirty Dozen Los doce del patíbulo

Sunset Boulevard El crepúsculo de los dioses

Some like it hot Una Eva y dos Adanes

Leon El profesional

Cat Ballou La tigresa del oeste

Snatch Cerdos y diamantes

There wil be blood Petróleo sangriento

Jaws Tiburón

The blues brothers Los hermanos caradura

Memories of me No somos perfectos

The presidio Más fuerte que el odio

The quest En busca de la ciudad perdida

De esta manera, en algunos casos es mucho más adecuado dejar el título original en inglés para no tratar de caer en una de esas grandes traiciones al espíritu de la película y bien hicieron aquellos que dejaron: “Goldfinger”, “Annie Hall”, “Forrest Gump”, “West side story”, “MASH”, “Blade Runner” .

Este refinado encanto de traición, no es exclusivo de la industria del cine, también en la música encontramos grandes incongruencias en la traducción, sin embargo, ocurre de una manera más sutil y muchas veces debido a lo que inglés se llama “false friends” y en francés “faux amis”, que en español sería “falsos amigos” y que sucede cuando una palabra tiene un gran parecido en dos idiomas, pero con significados distintos.

Muchos recordarán, por ejemplo, que allá a finales de los años cincuenta, el gran conjunto norteamericano Los Platters, logró poner en los primeros lugares de preferencia el tema de Buck Ram, “The great pretender”, que alguien fácilmente tradujo como “El gran pretendiente” y es como todo el mundo conoció y sigue recordando a dicho éxito. Sin embargo, si analizamos bien el verdadero significado de “pretender” no tiene nada que ver con “aspirante” o “pretendiente”, sino más bien “hipócrita”, “dador a creer” o bien “farsante” que es el vocablo que traduce fielmente el espíritu de esa palabra y que en Nicaragua se utilizaba mucho en esa época y ahora ha caído casi en desuso.

Cuando a comienzos de los sesenta nos llegó la beatlemanía, pudimos observar una gran fidelidad en la traducción de los títulos de las canciones de la cuarteta de Liverpool, “Quiero estrechar tu mano”, “Y la amo”, “No puedes comprarme amor” “La noche de un día difícil” y así por el estilo. Sin embargo, el traductor se resbaló y cayó estrepitosamente cuando quiso traducir “If I fell”, yéndose por el camino fácil de “Si caí”, cuando la verdadera traducción en el contexto de la canción es “Si me enamorara”.

En el caso de los Rolling Stones, su tema “Simpathy for the devil” fue traducido a la ligera como “Simpatía por el diablo”, cuando en realidad “simpathy” en inglés en ese contexto se traduce como “compasión”.

Cuando Stevie Wonder sacó a la luz su tema “All is fair in love”, un traductor se fue de boca y nos lo trajo como “Todo es bello en el amor”, pero al examinar el tema, encontramos que Stevie Wonder se refería a que “Todo se vale en el amor” como en aquel antiguo adagio: En el amor y en la guerra todo se vale.

En realidad podríamos llenar docenas de posts con los errores de traducción tanto en el cine, no sólo en sus títulos, sino en el guión mismo, así como en la industria del disco, la televisión, los libros y los demás medios de comunicación. Lo cierto es que en la medida de que estemos en manos de “traductores” que trabajan a la ligera, estaremos sufriendo esos errores garrafales.

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3 comentarios

Archivado bajo cine, lenguaje, Mùsica, Nicaragüense

3 Respuestas a “Los traidores

  1. Hola, Orlando.

    No sé en el caso de la música, pero-según tuve oportunidad de conocer- los títulos en español de las películas estadounidenses son estudiados desde el punto de vista mercadotécnico. Es decir, cuando conservan el título, ejemplo “Forrest Gump”, es porque los encargados han llegado a la conclusión de que comercialmente conviene conservarlo. En contra, de acuerdo a esa lógica y según ellos,”Dos hombres y un destino” es más atractivo.

    Yo estoy de acuerdo con vos y esa costumbre solo me provoca confusión. 😀

    Muy interesante comentario.

    Salud♥s

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  2. Oswaldo Ortega

    Hay que poseer un sexto sentido para encontrar en una tienda de videos de Estados Unidos las películas de antaño que te gustaría volver a disfrutar. “Hasta los dioses se equivocan” de Sean Connery es simplemente “The offense “, “Poder que mata” uno de los últimos films de Peter Finch es “Network” “Annie Hall” de Woody Allen la conocimos como “Dos extraños amantes” . Al final te quedas “Atrapado sin salida” buscando aquella magistral actuación de Jack Nicholson o con el “Extraño presentimiento” que esa cinta llamada Carrie ya la viste.

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  3. Denis

    Menos mal que no se les ocurrió traducir el título de la última película de James Bond, Quantum of Solace, pues se habrían metido en un menudo lío. Desafortunadamente es cierto que estamos en manos de traductores sabelotodo que creen que pueden pensar por nosotros.

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