La persistencia de la memoria

Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo.

Antonio Porchia

 

 

 

Cuando se menciona a Israel Lewites, la mayoría de la gente, en especial los Managuas asocian inmediatamente este nombre con un mercado de la capital.  Para algunos es el lugar en donde asiduamente compran o venden, para otros es una mancha sucia y caótica en el occidente de la ciudad, para otros es la parada de autobuses para León y Chinandega y para muchos es tan sólo un vago lugar de referencia.  El nombre propio que perteneció a una persona de carne y hueso, poco a poco ha venido perdiendo identidad y se va disolviendo en el éter del tiempo y todo porque en el afán de perpetuar su memoria, bautizaron a un lugar tan cotidiano con su nombre.

 

 

Conocí a Israel Lewites Rodríguez en el Instituto Pedagógico de Diriamba, ingresó al colegio en tercer grado de primaria.  Estudiamos juntos unos años, sin embargo, cuando la toma de Diriamba y Jinotepe en 1960, su padre y su hermano Herty estuvieron involucrados en el movimiento rebelde y su familia tuvo que salir del país.  Regresó al colegio a tercer año de secundaria proveniente de El Salvador y continuó con el grupo hasta que nos bachilleramos en 1967. 

 

 

Israel era un año mayor que yo, tenía una figura menuda, era bajo y delgado, pero a pesar de su tamaño manifestaba una gran confianza en sí mismo.  Era brillante, además de ser inteligente era aplicado y siempre se manejó entre los mejores de la clase.  Afortunadamente el nuestro era un grupo más empecinado en aprender que en destacar y no existían rivalidades para ocupar los primeros lugares, así siempre se daba una rotación entre los que se ubicaban en el primer lugar: Moisés Baltodano, Faustino Tapia, Federico Frenzel e Israel, de ahí el resto nos acomodábamos sin problema en los siguientes puestos, con la seguridad de que los últimos lugares los ocuparían los futbolistas.

 

 

Recuerdo muy bien su casa, ubicada muy cerca de la Iglesia El Calvario de Jinotepe.  Tenía una arquitectura fuera de lo común, parecía arrancada de una postal de un pueblo europeo y plantada en aquella ciudad.  Me parece recordar que en un tiempo tuvieron en esa casa un cafetín o algo parecido.  También su padre, había instalado contiguo a la Iglesia El Calvario una fábrica de caramelos y chocolates llamada Bambi, en donde, entre otras cosas, producían unos toffees muy buenos parecidos a los Kraft.  Yo le preguntaba a Israel si él podía tomar los caramelos que quisiera y me respondía que se había empachado y no quería ni verlos.  Se me hacía extraño que alguien pudiera empacharse de comer caramelos. 

 

 

A diferencia de su hermano Herty, que hablaba de manera campechana y un tanto atravesada, Israel hablaba con mucha propiedad.  Tenía una gran habilidad para expresar de una manera clara y directa sus ideas y destacaba en los debates que se propiciaban en el Colegio. Sin embargo, una de las grandes cualidades de Israel era su capacidad para escuchar y con el tiempo uno valora cada vez más esa virtud en la gente, pues muchos de los compañeros en ese entonces no escuchaban, sólo trataban de ser escuchados.

 

 

No podría decir que en aquella época Israel externara públicamente sus inquietudes políticas, pues cabe la aclaración que el debate político no estaba permitido en el Pedagógico, así como tampoco ninguna manifestación de apoyo a cualquier movimiento de esta naturaleza.  En una ocasión cuando los estudiantes de quinto año de ese entonces, encabezados por Edmundo Jarquín promovieron una huelga en apoyo al movimiento estudiantil nacional, las autoridades del colegio, en represalia, suspendieron el acto de graduación de los bachilleres.  En nuestro grupo, el único que se atrevió a utilizar la práctica de oratoria como palestra en apoyo a Fernando Agüero fue el Cuervo Pérez, con la posterior reprimenda de parte del titular, el Hermano Javier, quien nunca volvió a cederle la palabra. 

 

 

En el quinto año el grupo se unió más.  Quizá sería la madurez que anticipa el bachillerato, podría ser la consciencia de que era el último año que estaríamos juntos o tal vez el dolor que sentimos cuando a inicios de año murió nuestro compañero Valmore Valladares.  En ese año, había más confianza, incluso de parte de algunos profesores.  El Dr. Bayardo Cordero a quien cariñosamente le llamábamos Propil, dejaba atrás su rigor de la clase de química y empezaba a hablarnos de hombre a hombre, con recomendaciones incluso mundanas y en voz baja desautorizaba las amenazas de las asechanzas del demonio que nos inculcaban los reverendos hijos de La Salle.  Durante la gira que tradicionalmente hacía el quinto año al Ingenio San Antonio se manifestó una camaradería sin igual, cantamos en el trayecto y hasta se nos permitió tomar uno que otro trago de Flor de Caña en el bar del Ingenio. 

 

 

Cuando pasaron los exámenes privados de fin de año, el Hermano Javier anunció que todos habíamos aprobado, a excepción de un futbolista.  La alegría inundó el salón y se desbordó en aplausos, sin embargo, Israel se levantó y se dirigió a donde el reprobado y le manifestó su solidaridad.  Luego vino la preparación para el examen público que se realizó en el Instituto Juan José Rodríguez de Jinotepe, en donde nuestra promoción aprobó en bloque con unanimidad y gran mayoría.  El grupo y algunos profesores fuimos a celebrar al Town Club de San Marcos y esa fue la última vez que departimos juntos.  Luego llegó la ceremonia de promoción y en medio de la emoción y el protocolo, nos saludamos y a la vez nos despedimos, pues cada quien realizó su propia celebración en su casa. 

 

 

Después de ese día, la mayoría no nos volvimos a ver.  Al poco tiempo Alfredo Brantome murió en un accidente automovilístico.  A finales de 1977 yo trabajaba en el Ministerio de Agricultura cuando escuché la noticia de que Israel había muerto en un ataque al cuartel de la Guardia Nacional en Masaya.  Me dolió mucho saber que un guardia analfabeta había terminado con la vida de un joven tan brillante y como ser humano, extraordinario.

 

 

A finales de los noventa por azares del destino estuve trabajando de cerca con Danilo Gutiérrez Arévalo, quien además de haberse bachillerado en nuestra promoción era de Jinotepe.  Recordamos a todos los compañeros y en especial a Israel y quedamos en organizar una reunión con los sobrevivientes, sin embargo, unos meses después Danilo falleció de un fulminante infarto al corazón.

 

 

Por eso, cuando al transitar por el By Pass observo el rótulo que dice Israel Lewites, nunca pienso en el mercado, pienso en aquel muchacho menudo, de una recia personalidad y a quien tuve la suerte de conocer y ser su condiscípulo.

 

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7 comentarios

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7 Respuestas a “La persistencia de la memoria

  1. Gracias por la memoria persistente. No debemos permitir que muera el recuerdo de tan valiosas personas.

    Salud♥s

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  2. dolores rugama

    Por casualidad di con este sitio y la verdad que me llamó la atención, me parece ver el IPD a como lo llamaban los alumnos. Conocí a dos de los cerebros de los primeros lugares, por cierto a uno le decían el “sabito” que era Fautino Tapia, boaqueño y he oído decir que es un fuerte ganadero, el otro fue mi amigo vive en el exterior y es un médico ginecólogo de éxito. Leer su escrito fue recordar todo lo que encerraba el IPD. Al hermano Javier, aunque no lo conoci si lo oía mencionar mucho a mi amigo, parece ser que además de ser autoridad, no recuerdo si era rector, también era muy cercano a los alumnos. Mi amigo mencionaba mucho Keta Castro de Diriamba, a la cual conocí ya en mi edad universitaria. Bueno, lindo colegio el IPD. siempre está en mis recuerdos. A Israel sólo lo conocí por su gran estatura de héroe. Gracias por recordarme al IPD

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  3. Allan Cerna Castro

    Soy un egresado del IPD de la generacion salida en el año 1972 deseo realizar contacto con algunos de mis ex compañeros hasta pronto

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    • Ervin(Chico)Sanchez

      Soy egresado de tan prestigioso Pedagogico de Diriamba,y conoci a Israel desde los inicio de nuestra primera ensenanza en el colegio de parbulo de las conocidas Srita. Las Salinas en Jinotepe .Desde ese entonce fue mi mejor amigo y compartimos momentos innolbidables eramos inseparables hasta que se fue a estudiar a Mexico Puebla donde se graduo de Ingeniro con las mejores calificaciones.
      A su regreso a Nicaragua seguimos compartiendo nuestra amistad hasta el dia de su deceso en la ciudad de Masaya.Hasta el dia de hoy recuerdo a Israel como si fuera ayer,su muerte me dolio mucho.

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      • Doris Lewites

        Hola mi nombre es Doris Lewites soy la unica hija que tuvo Israel yo vivo en Miami y me gustaria contactarte puesto que fuistes muy amigo de mi padre.Me puedes contactar atravez de facebook.
        Gracias por tu buen concepto de el.

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  4. Silvio J Pacheco R

    Apreciado y recordado companero amigo y hermano Orlando Ortega, aprovecho escribir estas lineas para saludarte,haciendolo extensivo a Chico Sanchez, a Faustino Tpia, asi como emviar saludos y un abrazo a todos nuestros queridos e inolvidables companeros clases del IPD con los que compartimos la dicha de educarnos en ese prestigiado centro y que llevamos muy dentro de nuestra alma, quiero referirme a Isrrael Lewittes un martir y heroe nacional el que siempre sobresalio por sus dotes de ser alumno Dotado, pertenecio y fue calificado de ser miembro del Cuadro de Honor en las Memorias de IPD, era algo asi como pertenecer al Cuadro de Honor de los jugadores del Salon de La Fama, fue nuestro comun companero y amigo en las aulas de primaria y secundaria del IPD en aquellos anos maravillosos de nuestra ninez y adolecencia, se me vienen recuerdos haciendo travesuras cuando nos pescaron comiendo en la bodega donde se guardaban los sobrosisimos quesos, frutas, chocolates, chorizos, jamones, galletas y otras delicias para uso exclusivo de los Hermanos nos sorprendio el Hermano Basilio Prefecto de Primaria indicandonos que no volvieramos a repetir la accion, Isrrael para mi fue como un hermano ya que por nuestras venas corre la misma sangre Judia, se que usufructua de estar gozando de la presencia de Dios junto con otros companeros que se adelantaron que pasaron a ser siervos de nuestro Senor como son Sergio Martinez, Rafael Panigua, Alfredo Aleman,Norman Lopez, Vianey Parrales, Carita Barrera, Nemecio Garcia, Alfredo Brantome, a quienes elevo una Oracion.

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  5. Edgard Sanchez

    No soy egresado del IPD pero fui vecino y amigo personal de Israel durante mucho tiempo y me encanto la forma de describirlo y la tristeza que da como se esfuma el recuerdo de un amigo y gran ser humano que ahora simboliza como bien lo pones en un lugar de lo cotiniano.Pero me da gusto que todavia gente como ud.y muchos de nuestra generacion le dediquemos aunque sea de vez en cuando el mejor de nuestros recuerdos.

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