Los crustáceos pinoleros

Cangrejo

Hace algún tiempo me llegó en esas cadenas de internet, la fábula de los cangrejos nicas.  Según la misma, un comerciante de Florida que importaba cangrejos de Centroamérica estaba mostrando su mercadería a un cliente y lo llevó donde habían cinco barriles con cangrejos.  Todos los barriles tenían tapa a excepción de uno.  El cliente le preguntó por qué no tenía tapa y el importador le explicó que ese era el barril de los cangrejos nicas y no tenía tapa pues no había posibilidad que esos animales se salieran; pues cuando uno de ellos comenzaba a ascender para alcanzar la parte superior, los otros cangrejos se encargaban de bajarlo. 

Me parece que esta fábula es una forma muy cruel de mostrar, de manera un tanto exagerada, el carácter del nicaragüense.  Es muy común observar esa espinita de envidia que siente el compatriota cuando mira que algún coterráneo está alcanzando el éxito.  Tal vez no se demuestre tan abiertamente, ni se genere una acción destinada a coartarle el camino del éxito, pero en algún momento exteriorizará su descontento o malestar a través de algún comentario mordaz, un agrio pensamiento o en el mejor de los casos fingirá demencia ante el logro.  No importa la dimensión del éxito, pues puede tratarse de insignificantes logros, siempre provocará ese tinte verde de la envidia, tan contagioso como la tiña. 

Si un nica de la noche a la mañana empieza a triunfar en los negocios y a demostrar su bonanza económica; por ejemplo mudándose de la Colonia Centroamérica a la Estancia de San Cutufato; es muy raro el compatriota que pensará que se trata de un gran emprendedor, un Donald Trump criollo; lo más probable es que murmure: -Mmmmm, está lavando dinero, o en el más leve de los casos:  Eej, quién sabe a quién le dio con el bate de aluminio. 

Si un funcionario público, se sacrifica en sus gastos para ahorrar algún dinero y compra un automóvil o una casa, inmediatamente se escucha: Uhhhhhh éste ya metió las grapas.  Si se le ocurre contratar al primo que es una eminencia, nadie va a aquilatar su talento, sino que empezarán con lo del nepotismo. 

Si una ejecutiva, de pronto comienza a escalar posiciones en la empresa, muy pocos serán los que piensen que se debe a su impresionante currículum o a su dedicación y desempeño en su trabajo, sino que sacan un signo de interrogación del tamaño de la concha acústica del Malecón de Managua y lo más probable es que digan: -bueno, ella sabrá cómo le hace. 

El nica es desconfiado e incrédulo, de tal manera que si el Gerente de la Lotería compra un billete y se saca el premio mayor, en ningún momento pensará en la suerte de este señor y lo más probable es que piense que ahí hay gato encerrado. 

Un claro ejemplo de lo anterior es la reciente noticia de que un grupo de personas estaban promoviendo la candidatura del poeta Ernesto Cardenal al Premio Nobel de Literatura.  Inmediatamente salieron los comentarios de compatriotas que descalificaron dicha candidatura, con unos aires de autoridad en la materia a nivel de Miguel de Unamuno o José Ortega y Gasset. 

Por otra parte y de manera tan contradictoria, observamos que el nicaragüense es solidario hasta la pared de enfrente con sus semejantes.  Ante cualquier desgracia no importa su magnitud, el nica siempre está presto a ayudar a su prójimo y si es necesario hasta llegar al sacrificio.   Cuando una persona sufre un accidente, siempre surge el buen samaritano que le pide una ambulancia, le avisa a los parientes y le presta ayuda si está en sus manos.  Si se trata de incendios, terremotos o inundaciones, el nica siempre estará atento para ayudar.  Si un amigo, pariente o conocido está de visita en la ciudad, presto le ofrece su casa para albergarlo, dándole la dirección exacta y si es preciso lo va a traer al aeropuerto, no le envía su dirección electrónica como otros. 

Esta contradicción nos hace pensar en que pareciera que el nica sólo concibe a su prójimo en la desgracia o por lo menos, en una situación inferior a la de él.  Si en algún momento lo supera y comienza a subir, surge ese pequeño malestar que no lo dejará tranquilo hasta que el destino lo vuelva a bajar al nivel que éste considera debe estar. 

En lo particular, no creo que seamos un caso perdido; hay esperanzas.  La clave está en la educación.  Debemos insistir en que desde la educación inicial, se enseñe a los infantes a reconocer y aplaudir los logros de sus condiscípulos, a que se vuelvan inmunes a ese prurito que produce el éxito ajeno.  Ayudaría también a que sepan ponerse en los zapatos de los demás, así serían solidarios con el adinerado que no duerme pensando en que lo pueden secuestrar, con el funcionario público que vive tragando ansiolíticos para sobrevivir el temor a la CGR, a la ejecutiva que le arde el cerebro por tanta planificación estratégica. 

Creo que en estos momentos sería un excelente ejercicio para todos, que nos pusiéramos de pie y le dedicáramos un caluroso aplauso al Doctor Jaime Incer Barquero por la merecida distinción que le hiciera la Asamblea Nacional, además del Premio de la National Geographic Society entre tantas distinciones más; pues su dedicación y sus logros están muy por encima de nuestra mezquina espinita.

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo cultura, Nicaragüense, Uncategorized

Una respuesta a “Los crustáceos pinoleros

  1. Salvatore

    Coincido completamente con usted. Hice la traducción de la biografia y curriculum del ilustre Dr. Incer Barquero al ingles que publicó ProNicaragua, por lo que me siento orgulloso de semejante cientifico. Tengo un negocio en Xiloa y me senti henchido de orgullo cuando llego en abril – mayo a la jornada de limpieza de la laguna. Hay que darle al cesar lo que es del cesar, maestro.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s