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Creo que todos recuerdan el tremendo fiasco protagonizado por el “profeta” Harold Campings quien anunció con bombo y platillo que el mundo llegaría a su fin el 21 de mayo de 2011 y que al ver que no ocurrió así, asignó una gentil prórroga, anunciando que sería el 21 de octubre de ese mismo año.  Ver el post Pon Pon se acabó el jabón.  En junio del año pasado, Campings de 91 años sufrió un paro cardiaco que lo dejó en alitas de cucaracha, por lo que desapareció de escena, más aún cuando una afamada revista on line, lo declaró falso profeta.  Aquí pregunto yo, ¿será que en estos tiempos del Internet y los blackberry habrá profetas verdaderos?

El mundo entero creyó que después de semejante dislate, estos profetas de pacotilla, se calmarían por un rato a la espera que la memoria colectiva olvidara las falsas predicciones de Campings.  No obstante, en esta semana al estar leyendo un diario local encontré un campo pagado que me hizo exclamar: ¡Reflauta!.  Se trataba de un manifiesto de La Iglesia Fundamentalista de los Santos de los Ultimos Días, que es una facción radical de los mormones que permite la poligamia.  Aquí algunos lectores los envidiarán  y otros los compadecerán, ahí verán ustedes.

Resulta que, supuestamente, Jesucristo Hijo Ahman, que según los mormones es su nombre correcto, le reveló a Warren S. Jeff, Presidente de la citada Iglesia y residente en Palestine, Texas, una serie de recomendaciones en donde desde su poder Divino, pide a los mortales que se arrepientan, se llenen de humildad y se humillen para que cuando él venga, sean poseídos y bendecidos para que se conviertan en el pueblo de Sión. Aquí podría caber un: ¡Atiza!.

Lo más gracioso de todo es que al final del manifiesto, firman Mr. Vaughan E. Taylor, Patriarca de dicha iglesia y Nathan C. Jesoph, Consejero del Obispado de la misma institución, como testigos de que son verdaderamente las palabras de Dios, Jesucristo.  Lo único que se antoja exclamar aquí es: ¡Chanfle!.

Después de salir del estupor provocado por la lectura del manifiesto, comencé a formularme una serie de cuestionamientos.  El primero es que no encuentro el por qué seleccionar a Mr. Jeff y no a los 7 mil y pico de millones de personas restantes del planeta.  ¿Qué tiene de especial este señor para ser seleccionado entre esa tremenda muchedumbre del resto del mundo?  ¿Será Warren un exponente diáfano de la santidad, mayor aún que Benedicto XVI, el Dalai Lama o el Pope de la IglesiaOrtodoxa?  Pues parece que no, resulta que Mr. Warren S. Jeff, de 56 años y natural de San Francisco, California fue condenado por una corte por dos cargos de asalto sexual a menores y ocupó en 2006 la famosa lista de los 100 más buscados por el FBI.  Aquí se terminan las interjecciones y sólo procede pelar los ojos como Bart Simpson.

Más sorprendente es el hecho de que dos de sus compinches, sean quienes den fe de que en realidad Jesucristo se le apareció al Most Wanted, para encargarle tan delicada misión, como si ellos fueran un Consejo Supremo Electoral para tener el don de la infalibilidad y poseer toda la credibilidad del Universo.

Entonces, pregúntome yo, si no hubiese sido más fácil que el Hijo del Hombre con su poder divino hubiese encandenado a todas las emisoras de radio y televisión del planeta, algo muy común en Nicaragua, para dar su mensaje en forma directa y sin provocar la mínima duda.  Para qué fomentar el intermediarismo que a lo largo de la historia y en especial en la comercialización de alimentos sólo ha provocado perjuicios.

No obstante, si existen personas que puedan llegar a creer a pie juntillas el dichoso manifiesto, porque como dicen, de que los hay los hay, en la parte de abajo del campo pagado se señala que Mr. Vaughan Taylor, ha sido designado, vaya usted a saber por quién, para proporcionar mayor información al respecto, ofreciendo un teléfono, una página web y un PO Box, en Colorado City, Arizona, así como la tarifa para cada documento ofrecido al respecto que van de 2 a10 dólares.  Bara bara.

Así pues, tomando en cuenta que las profecías mayas señalan que el 22 de diciembre del 2012, a las 6:12 horas Zulu Time, se va acabar el mundo, no está de más que se arrepientan de algo: de no haberse permitido ser felices, de trabajar mucho, de no compartir directamente con la familia y los amigos, etc.  Ser humildes no le viene nada mal a nadie, lo que no es saludable es andar humillándose.  Si quieren llegar a convertirse en el pueblo de Sión, podrían empezar por el idioma.  Aquí se hace la jaculatoria.

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