Durante mucho tiempo, uno de mis firmes propósitos de año nuevo fue esforzarme por aprender a tocar la guitarra. Tenía entonces la enorme convicción de que la disposición musical tenía mucho que ver con los genes, por lo tanto, tenía escondida esa habilidad en algún lugar recóndito de mi interior.
Creía lo anterior a pie juntillas, pues siempre he admirado la facilidad que mi hermano Ovidio tiene para la música. Oswaldo y Eduardo también la tienen, sin embargo Ovidio es excepcional y además compone de una manera que haría palidecer a Ricardo Arjona, si éste tuviera la humildad de mi hermano.
Ovidio aprendió a tocar el piano en un Neumann vertical que mi padre me había comprado cuando cumplí los siete años y que por la inclinación etílica de mi profesor, debí abandonar tempranamente. Mi madre le enseñó algunos acordes y luego él por su cuenta comenzó a descubrir todo el universo musical que luego pasó a la guitarra y de nuevo lo trasladó al órgano. Podría decirse que toca de oído, pero creo que más bien toca de corazón, pues hay una fortaleza en su música que no puede venir de otro lado.
Cada vez que escuchaba a Ovidio me repetía que yo tenía el mismo genio escondido en alguna parte. Sin embargo, por más esfuerzos que realicé nunca pude aprender ni siquiera una canción de Manzanero.
A estas alturas del partido ya mis propósitos de año nuevo no tienen nada que ver con la música, salvo, tal vez con escucharla y disfrutarla al máximo, pues mis metas están más orientadas a tratar de ser feliz. Parece mentira ahora pienso que si Ovidio tiene esa enorme capacidad de ser feliz, no importa que el mundo se le venga encima, por cuestión de genética yo también la debo de tener escondida por algún lugar. Si él va por la vida puliendo los recuerdos hermosos y mandando constantemente a la papelera de reciclaje cualquier indicio de rencor, es lógico que yo debo de haber heredado lo mismo y creo que encontrarlo me costará menos que interpretar el Vuelo del Abejorro en guitarra.







2 comentarios
Enero 29, 2008 a las 1:57 pm
Hola hombre por fin te encuentro via internet. por favor dame noticias de ustedes. Hasta luego. Frank tu amigo de siempre.
Enero 18, 2009 a las 6:33 pm
Hola Ovidio perdi mi trabajo desde septiembre y tengo une nuevo correo electronico: frank.gerard36@gmail.com
Por favor mandame un mensaje porque ya no tengo tu correo electronico. Hasta luego. Frank.